martes, 23 de octubre de 2012

HIJO DE SATANÁS ADENTRO



HIJO DE SATANÁS ADENTRO


SI NO AMAMOS A DIOS, SE GESTA EN NUESTRA VIDA

 Todos padecemos dificultades, encontramos tropiezos, hay cosas, situaciones, que nos superan, y eso nos enloquece, desborda, porque nos atemoriza, nos hace conscientes del miedo que tenemos, salta la preocupación por sí, es como tropezar y caer sentado en la propia nada y naufragar en la inconsistencia miedosa que somos.

 Aprovecha esto el enemigo para lanzarse furioso encima, criticarnos, humillarnos, hacer que nos odiemos, para que atemorizados, llenos de rabia, nos entreguemos a la furia, ataca el orgullo, pues critica a su hijo-infiltrado adentro nuestro, eso que hemos recibido como herencia del pecado original.

 En el pecado original el enemigo inoculó su veneno con la intención de que fermentara y creciera esa “cizaña”, como la llamó El Señor, para que nos poseyera, dominara, sometiera, imperar sobre nosotros y dispusiera de neutra vida, arrastrándonos a vivir para satanás, a adorarlo y servirlo a él, incluso creyendo que lo hacemos para Dios.

 Toda la acción del enemigo es hacer crecer el orgullo, que es la muerte, que es el amor propio, que es su espíritu-presencia dentro de las almas. Lo hace fomentando los vicios, prodigando los siete vicios capitales, soberbia, lujuria, avaricia, ira, pereza, envidia y gula. Ahí es que quiere atraparnos, enlazarnos y sujetarnos, porque así puede manipularnos, y nos usa para sacar o extraer, cosechar al final de nosotros, un pequeño satanás, un engendro malicioso, su hijo.

 Lo logra porque usa la vitalidad propia, nuestra alma, para alimentarse, se funde su veneno, la muerte, eso heredado en el pecado original, adquirido en la concepción con y en pecado, con nuestra alma arrastrándonos a un hediondo chiquero donde naufragamos en la inmundicia de los demonios que se desesperan por devorarnos, consumirnos, hacernos padecer y transformarnos en esclavos.

 Esto ocurre mientras hacemos una vida común en el mundo, y notar como han logrado grandes conquistas para acelerar este proceso de corrupción de las almas.


ARRANCA CON LA VIDA MISMA, DESDE LA CONCEPCIÓN

 Ya el concebir hijos así porque sí, estropea y vacía de amor la concepción, privando a los concebidos de pureza, luego, al no ser deseados o al haber impurezas en los progenitores y desamor, ya son golpeados en sus almas como una manzana, ya empiezan las almas a pudrirse en el seno materno.

 Luego, una vez nacidos a la vida en el mundo, son sujetos a miles de corrupciones, vicios, perversiones, tanto en los hogares, hoy casi inexistentes, como en todos los niveles de formación, donde hoy mas que educación, es corrupción, pues se corrompen mentes y corazones con enseñanzas perversas, abominables, inmundas, satánicas, se les administran todos los vicios a los niños ya desde la mamadera, se les enseña a pecar y a celebrar toda clase de impurezas.

 En auxilio de la corrupción del entorno familiar casi inexistente, y de la educación viciosa en escuelas, jardines, secundarios, universidades, etc., están la televisión, internet, y todos los medios de comunicación y difusión, donde se vierten venenos abominables, corrupción total, se lavan cerebros, se enseña lo malo, perverso, corrupto, inmundo como si fuese bueno, liberación, triunfo, justicia, etc., así es que también hay modas, músicas, imágenes, etc., de todo lo que es malo, perverso, abominable como si fuese lo bueno y necesario.

 Si pese a toda la avalancha del mundo, las almas pueden llegar a querer algo bueno o el bien, se ven solas, aisladas, odiadas, perseguidas, burladas, humilladas, porque el enemigo goza de cierto poder ahora en el mundo.

 Mientras intentamos llevar una vida normal, común, según lo que se entienda por esto, se va realizando la acción antedicha de satanás para fomentar el crecimiento, la gestación en cada uno, de su hijo, trata de hacer de cada alma un hijo suyo, un pequeño satanás, por ello es que se desespera fomentando vicios, cultos satánicos, sectas, y ofreciendo fama, poder, ambiciones, etc., porque esta alimentando a su hijo en el interior de cada uno.


ESPÍRITU DE SATANÁS EN LAS ALMAS=VICIOS DEL ESPÍRITU

 Desgraciadamente, incluso almas que se creen buenas, están totalmente bajo el poder del enemigo, porque el enemigo es amor propio, preocupación por sí, deseo de adoración, orgullo, presunción, vanidad, jactancia, arrogancia, etc., todos los vicios comúnmente conocidos del espíritu, y éstos los cosechamos-vemos entre todos, incluso entre quienes dicen ser bueno o no hacer cosas malas en el mundo.

 Si no empezamos a convertirnos y a buscar al Señor como Nuestro Verdadero Salvador, dejamos que el enemigo forme a su hijo en nosotros, entregándole la vida para que lo haga crecer, y al final, acabemos fundidos con éste, y por él, perteneciéndole al adversario.

 Acá esta la cuestión mencionada al principio, si nos ataca el enemigo es porque ataca a su hijo que es inútil y no cumple bien sus objetivos, por ello nos insulta, humilla, maltrata y hace padecer, y es ahí que el orgullo se alza y nos toma, domina, somete y arrastra a que nos hagamos amar, adorar, ver, notar, llamar la atención, obedecer, etc., y como nos dejamos arrastrar, terminamos por perdernos.

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sábado, 20 de octubre de 2012

LA SOBERBIA, UN DELIRIO



LA SOBERBIA, UN DELIRIO


FANTASÍA DE SATANÁS, CREERSE DIOS

 Cuando nos encerramos en nosotros, abismamos, hundimos, ocultamos, lo que hacemos es meter la cabeza en el ombligo, pensar obsesiva, miedosa y delirantemente en nosotros hasta el hartazgo, la locura, suponiendo que así nos preocupamos debidamente por nosotros, no viendo que eso nos vuelve mas aislados, miedosos, desconfiados, perdidos en las tinieblas propias, donde solo podemos explotar de locura, miedo, preocupación.

 Así es como el enemigo se ha convertido en lo que es, mas allá de lo que quiera decir de sí o pretenda hacer creer. Se ha hundido-perdido en sí mismo, tanto se admiró, adoró, contempló, alabó, que se abismó, y es como una bolsa reversible, quedó su interior expuesto, es como si nos diésemos vuelta quedando expuesto todo lo que es vísceras, tripas, huesos, etc., lo que evidentemente, al encontrarse en el exterior, se pudre, deforma, enferma y muere.

 Para colmo de males, al meterse en sí, olvidarse de Dios, pensar obsesiva y delirantemente en sí mismo, comenzó a agitarse, surgió miedo, preocupación por sí, dado que consecuentemente, y en proporción al olvido de Dios, surge vacío, desolación, oscuridad, lo que provoca miedo, angustia, y después de un tiempo, explota en desesperación rabiosa, ira, furia.

 Al hundir su pensamiento-mirada-atención en sí mismo, al dedicarse a sí mismo, se enloqueció, se volvió delirante, perdió La Luz de Dios, olvidó La Verdad, y en el vacío, en la desolación, en el abismo de sí mismo, comenzó a mentir, inventar la Voz de Dios que no quería oír, se amó a sí pretendiendo reemplazar el Amor de Dios que había perdido, y se mintió diciendo que Dios había dejado de amarlo, cuando simplemente, La Verdad, Es que él, satanás, dejó de amarlo, a Dios, de mirarlo, prestarle atención, porque pensó en sí, temió por sí, se abismó en su desolación.

 Luego, se alzó contra Dios y esperaba lleno de orgullo-delirio-mentiras, de esas auto-alabanzas, de ese amor propio, que Dios lo admirara, felicitara, premiara, porque estaba plenamente convencido de sus delirios de grandeza, y al no lograr que Dios lo adorase, enloqueció, se enfureció.

 Quedó atrapado víctima de su debilidad, inconsistencia, miedo, preocupación, delirios, caprichos, ambiciones, de su perversidad, descomposición, y ante Dios-Verdad, se rebeló, quiso prevalecer, imponerse, dominar, someter, deseó ser mas que Dios, hacerle creer a Dios su pretendida verdad, aquello que él quiso creer, un delirio, una fantasía, una mentira, algo que Dios no podía aceptar, solo y simplemente por Amor mismo, dado que aceptarlo-creerlo, era como aprobar un suicidio espiritual, por Amor Dios no acepta sos delirios-mentiras, porque al mantener la Verdad incólume, defiende de errores, auto-engaños, y lo mismo vale para nosotros.

 Podemos querer creer cualquier cosa, pero, no por ello va a pasar a ser verdad, y Dios no tuerce, ni deforma la Verdad, solo y simplemente porque nos Ama, es por nuestro bien que debemos buscar la Verdad, querer enderezar la vida, corregirnos, porque nos estamos abismando, encerrando, ahogando, aislando, perdiendo en tinieblas y enloqueciendo con fantasías, delirios, y las consecuentes ambiciones perversas, resentidas, odiosas que nos confinan al abismo ahora, y para siempre después.

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miércoles, 17 de octubre de 2012

LA MARCA DE LA BESTIA



LA MARCA  DE LA BESTIA


ES EL ESPÍRITU DE satanás-DESOLADOR

 Considerar lo que hizo y hace el adversario, satanás, celoso y preocupado por él mismo, desesperado por ser adorado, elegido, porque así es como puede captar a las almas y servirse de ellas. En el mundo ha ocupado todo, se ha desesperado enfermizamente por adueñarse de todo, ha impuesto su inmundo y repulsivo espíritu tanto en el mundo, como en las religiones, triunfa lo que se ha conocido como, ‘new age’, que es culto satánico, adoración directa a satanás.

 Su inmundo espíritu se ha difundido e impregna todo, lo llena todo, su pensamiento hecho doctrina, se vierte en el mundo a través de filosofías, sistemas filosóficos, concepciones que se imponen como modo de vida y expresan el sentir inmundo y depravado, corrupto y abominable del hombre que ha querido ser por sí miso, existir sin Dios, creyéndose así dios, cayendo en la trampa vieja y siempre presente de satanás, ‘te daré todo si me adoras’.

 Respecto de la new age, no hay mucha información, dado que es algo impreciso, y es justamente porque se trata de satanás mismo, su inmundo y abominable espíritu. A éste cerdo infernal, no se lo puede ver, es su castigo, tanto deseó ser visto, adorado, que su castigo es no poder ser visto, considerar que otros demonios sí pueden verse, pero su rey no.

 Vierte su voluntad por medio los múltiples cultos promocionados por esta corriente-movimiento, dado que es lo que quiera el hombre que sea, ahí, cada cual puede hacer, ser y hacer lo que se le ocurre, antoja, lo que quiera inventar, el delirio que desee tener, con lo que se pone de manifiesto que es claramente satanismo, baste contrastar la doctrina satánica con estos delirios de la new age, y se verá que es lo mismo, pues en el culto directo al enemigo, la única ley es que no hay ley y que vale lo que a cada cual se le ocurra, antoje, desee.

 Esto es así porque satanás es el primer caprichoso, y como tal, hace a sus hijos-adeptos-seguidores, como él, caprichosos, obtusos, cerrados, miedosos solo preocupados por sí mismos que se desesperan por saciarse, satisfacerse, y no pudiendo pues generan un abismo eterno en sí, se desesperan por dominar, someter y esclavizar a otros imponiéndoles que los sacien, conformen, les den el gusto, considerándose autorizados para odiarlos si no les procuran la saciedad-conformidad que quieren, si no se someten a sus caprichos.


ACTIVIDAD DE asmodeo

 El que esta detrás de la promoción de los cultos de la new age, es un demonio, se llama ‘asmodeo’, y es reconocido en la Biblia en el libro de Tobías. En la antigüedad se lo conocía como ‘cerbero’, el perro del infierno, es el perro de satanás, pues lo hace adorar a él, esa es su labor en el tiempo y a lo largo del mundo.

 Recordar que mató siete maridos, lo que simboliza entre otras cosas que mata siete Virtudes, que impide que recibamos los siete Dones del Espíritu Santo, que ha obtenido siete victorias sobre el mundo y las religiones a través del tiempo imponiendo los siete vicios capitales, generando con esto, un espectro tan grande que es lo que aplasta al mundo y somete a las almas.

 Lo que ha generado imponiendo el reinado de los siete vicios es la muerte, el espíritu del orgullo, el que a la vez, engendra mas muerte, succiona toda vitalidad de las almas reduciéndolas a polvo y cenizas, hace que no amen y que no quieran amar, que se preocupen obsesiva, angustiante y desesperadamente por sí mismas, por hacerse adorar, obedecer, servir.

 Cuando éste demonio ha concretado su misión a través del mundo, lo que ha obtenido es que se borre el amor por completo, así es que prácticamente es imposible hallar vida, no hay familias, no hay bondad, no hay bien alguno, impera la oscuridad, reina la muerte, las tinieblas imperan.

 Lo que se ha generado es como el smog, o como la podredumbre que emerge de un basural, algo distinto de los siete vicios, pero, que es todos ellos en su conjunto, como el resultado de su sumatoria, a la vez que también los difunde, engendra en el mundo y la salmas, los aumenta.

 Eso es el espíritu de la muerte, la reina de satanás, y es lo que hace que tengamos una humanidad semejante a Eva luego del pecado, oscura, reducida, muerta, sin Dios, llena de miedo. (Mas detalles del pecado original se pueden leer en las Revelación del Señor a la Santa A. C. de Emmerich sobre el antiguo testamento).

 No busca este demonio que se lo adore a él, es un perro, lo que hace es que se adore a su amo, a satanás, y se encarga de perseguir a quienes no lo hacen como celoso que es, de ahí que San Juan haya dicho que a todo el que no adore a la bestia o su imagen y que no se deje marcar-sellar, es matado.


MARCA DE LA BESTIA=AUSENCIA DE DIOS-AMOR

 La marca de la bestia, es antes que nada, espiritual, es la ausencia de Dios en el alma, la falta de Vida Espiritual, el estado habitual de rebeldía, ese ser renegados de Dios y opuestos a Su Voluntad, consciente o inconscientemente, voluntaria, o involuntariamente. Todo el que caprichosamente insiste con su voluntad sin renunciar, sin pensar en Dios, sin buscar lo Que Él Quiere, esta claramente marcado como perteneciente a la bestia, pues pertenece al mundo, y todo el infierno se manifiesta por su ser, vida, hacer.

 Todo el que carece de un amor puro, santo, sincero, decidido y esforzado a Dios, esta en garras de satanás, no tiene El Espíritu de Dios que se recibe al renunciar a la propia voluntad como verdadero y santo sacrificio para Que Se Haga La Voluntad de Dios. Si no Se Hace La Voluntad de Dios en nosotros, no tenemos Vida Eterna, Espiritual, no Vive Dios en nosotros, no permanece, no reina y no le pertenecemos, de manera que pueden satanás y los suyos, hacer lo que se les viene en ganas, haciéndonos creer lo que se les antoja, simplemente porque carecemos voluntariamente de defensa.

 Si no buscamos a Dios con esfuerzo y sacrificio, con verdadera renuncia de nosotros mismos, no lo podemos recibir, porque ha logrado el enemigo que todo en el mundo le pertenezca y este bajo su poder-imperio-capricho, impregnado de su inmundo espíritu, sometido a su voluntad, así es que solo ve a Dios, el que lo busca, el que lo quiere, desea y se esfuerza-sacrifica para conquistar El Reino como dijo El Señor que solo se puede entrar en Él.

 Es Justicia Divina, el que es hipócrita, como el que no le interesa directamente, tiene la oportunidad de vivir en, por, para y del mundo como lo desea, y lógicamente, sometido a los caprichos de los demonios que imperan en éste, teniendo que adorar a satanás, que ha subido el abismo para hacerse adorar invisible, transfigurado en ángel de luz, diciéndose salvador de todo y de todos.

 Se manifiesta en el ‘yo’, todo el que se rinde culto a sí mismo, al ‘yo’, la personalidad, el que se entrega a su voluntad caprichosa, obtusa y testarudamente, adora a satanás, niega a Dios, sucumbe ante el espíritu pesado y envolvente de la muerte que avanza en el mundo conforme es Dios negado, olvidado, traicionado.

 Lo que sufrimos-padecemos, es la Ausencia de Dios en nuestra vida, esa omnipresencia de nosotros mismos, estamos llenos de nosotros, saturados, mas que orgullosos y satisfechos, hemos llegado al hartazgo donde terminamos aborreciéndonos, odiándonos, porque nos resultamos incluso, insoportables para nosotros.

 Decir, ‘ausencia de Dios’, es lo mismo que decir, ‘abominación de la desolación’, ‘abominación desoladora’, ‘presencia de satanás’, o aquello en lo que se manifiesta, orgullo, amor propio, deseo de adoración, preocupación por sí, terquedad, testarudez, capricho, etc.


AUSENCIA DE DIOS-MODO DIFERENTE DE ESTAR COMO SI NO ESTUVIERA

 En el momento en el que la ausencia de Dios es querida por la humanidad, cuando renegamos de Él, de Su Voluntad y hacemos lo que queremos, con mala o buena intención, no importa, el efecto es el mismo, sale a relucir lo que realmente somos, se ve el ser bestial, abominable, deforme, que se a formado-gestado adentro.

 Dios no se va o se retira de las almas y del mundo, sino que pasa a estar o encontrarse en un estado diferente, el estado de ausencia, es Cristo Crucificado, Su Voluntad Divina impedida, negada, el la exaltación de la humanidad, el delirio humano-satánico lo que impera en cada corazón y en el mundo.

 En el antiguo testamento, cuando la rebeldía a Dios, la preocupación por sí mismo era tal, contempla-ve el profeta Ezequiel que El Espíritu de Dios se retira del templo. Lo mismo ocurre hoy en las almas, y en el mundo, lo que simboliza que avanza la muerte, oscuridad, desolación. Es lo mismo que ocurrió cuando El Señor expirando en La Santa Cruz dio un fuerte grito, entregando-encomendando su Espíritu al Padre.

 Ahí las tinieblas que ya eran a cada instante mas densas desde hacía tres horas, cubrieron definitivamente el mundo y las almas, sucediendo otros signos sensibles bien descritos en los evangelios, y también detallados en los libros de la Santa A. C. de Emmerich, sobre la Pasión; de María Valtorta, “El Poema del Hombre-Dios”, y de la Venerable Sierva de Dios Sor María de Jesús de Ágreda, “Mística Ciudad de Dios”.

 En ese momento comenzó a imperar el miedo, cada cual quedó definitivamente solo en sí mismo, frente a frente con su ser, mirándose, conociendo sus pecados, por ello muchos se golpeaban el pecho, ahí surgió un conocimiento espantoso de sí, de la propia miseria, del ser tenebroso.


SIN DIOS, CADA CUAL SE VUELVE FANÁTICO DE SÍ MISMO

 Se ha alzado del fondo del abismo y desparramándose por el mundo, soplando su espíritu-aliento de muerte, potencia en las almas sus caprichos, así es que los que no se han purificado previamente, los que no han recibido al Señor, se ven atrapados a merced de los caprichos que desearon tener, aquello de lo que no quisieron liberarse, sometidos a lo que no renunciaron, no queriendo ver que El Señor Vino a Liberarnos-Salvarnos.

 Si no hemos renunciado a nuestra voluntad, ahora mismo podemos hacerlo, debemos realizar un esfuerzo, sacrificio, pero, mas vale librarse de la perversión que nos arrastra a la muerte ahora, que llegar al final y exponernos a perdernos eternamente, dado que, como enfermedad en el cuerpo, si corre el tiempo y no la curamos, nos toma por completo hasta matarnos.

 Lo que hace la muerte, la new age, el espíritu de satanás, es matar el amor a Dios, apaga la devoción, elimina la piedad, nos llena de amor propio, nos enferma con ese desesperante deseo de adoración, nos endurece, encapricha, nos vuelve duros, rígidos, orgullosos que solo se dedican a aparentar para exigir ser amados por Dios y por todos, pero, con abominable desprecio, dado que es vacío y ausencia de Dios.

 Da el enemigo todo lo que la humanidad quiera, ofrece y promete hasta lo que no puede dar, porque se desespera en suplantar a Dios, y de ahí es que fomente el capricho, la voluntad propia, porque busca lo que queremos, deseamos y a eso nos inclina, volviéndonos caprichosos obtusos ciegos y delirantes que no piensan, no quieren, ni aceptan otra cosa.

 Incluso si tenemos devoción a Dios, acabamos estropeándola, porque queremos que Dios sea a nuestro gusto, haga según los caprichos y limitaciones que tenemos, que quede condicionado a lo que nos interesa, gusta, sentimos, etc., y es así como se ha construido un ídolo, un dios cualquiera, así es como satanás ocupa el lugar de Dios en muchos corazones, y por supuesto, en la creación.

 Para no vernos superados, odiándonos y postrados, para no ser esclavos en la propia tierra, tenemos que renunciar a la voluntad propia, a los caprichos, aprender a buscar la Divina Voluntad, pedirle al Señor que nos limpie, sane, libere, que nos conduzca a perdonar, a renunciar en aquello que ha sido nuestra primera rebeldía reniego, donde se ha generado descontento, así como miedo, preocupación, y ese deseo de valerse por cuenta propia para solo buscar reparación, justicia, venganza encubierta.


DOMINADOS POR LA COBARDÍA-MIEDO

 Considerar que tratamos de valernos por cuenta propia para ser felices, pero, no sabemos ni de que se trata, así es que terminamos empantanados, peleando contra Dios y contra todos, queriendo imponer que se nos obedezca, que todos colaboren, acusando, reprochando, reclamando, etc., no viendo que con todo lo que hacemos, lo único que logramos es condenarnos a no ser felices nunca.

 La felicidad es un estado, una bendición, es un Don de Dios, y es fruto del simple hecho de que Él Viva-Permanezca-Reine en nuestra vida, porque la Felicidad Misma Es Él, de manera que hay que recibirlo-aceptarlo, tenerlo, para ser felices.

 El miedo, la desconfianza, nos impiden recibirlo, dejarlo, darle tiempo, nos arrastran a que tratemos de hacer lo que sea para conseguir lo que suponemos que será nuestra felicidad, y no vemos que ni aun alcanzando eso, la vamos a obtener, pues, al vivir de esta manera, prescindimos de Dios Que Es La Felicidad misma.

 Debemos vencer el miedo, la desconfianza, esa preocupación por nosotros excesiva y enfermiza que nos lleva a buscar adoración, a no perdonar, a querer retener a los que en el pasado nos han amado, que nos hace mirar hacia atrás, que nos impide ver a quienes tenemos delante, a Dios mismo, Que Es El Amor, y que de recibirlo, encontraremos la Felicidad viendo que nos Ama.

 Estamos desbordados de amor propio-orgullo-preocupación por sí, y eso que sale a borbotones de nuestro interior, nos ahoga, sofoca, entorpece, deforma, enloquece, hace padecer, y no vemos que es satanás volcándose en nosotros, y por medio nuestro en el mundo. Debemos tapar el agujero por el que se cuela en nuestra alma, porque la posee y mientras nos miente-engaña, se cuela en el mundo, se mete en todo, quiere manipularnos la vida, disponer de nosotros, no nos deja vivir, dado que nos succiona por dentro y nos lleva a que queramos succionar la vida d otros, creyendo que nos aliviamos de tormentos, cuando en realidad, es para él que recogemos, succionamos, para tratar de saciar su ambición eterna.

 Esta es la razón por la que hay que renunciar a la propia voluntad, luego, con el tiempo, una vez que estemos sanos, libres, purificados, El Señor nos dará lo necesario, lo que queremos, lo que Él quiere, pero, lo primero es eliminar este domino del adversario, su espíritu que ha entrado en nosotros en el pecado original y que crece devorándonos por dentro, provocando ansiedad, angustia, desesperación, enfermándonos con ese deseo de adoración.

 La razón son los viejos apegos, los rencores, la falta de perdón, si perdonamos, somos libres, porque al no tener mala voluntad, al no preocuparnos por nosotros, no puede seguir el enemigo tentándonos, porque no hay nada que le pertenezca, nada que pueda usar como traidor interior para dominarnos y arrastrarnos, no puede imponernos su caprichosa voluntad simplemente porque no quereos hacer nuestra voluntad que es donde se manifiesta.

 Si nuestra voluntad es Que Se haga La Voluntad de Dios, somos libres, porque no puede el enemigo rebelarnos contra Dios, separarnos, Dios mismo nos defiende-protege y sostiene e el buen camino.


PURIFICACIÓN-DONES NUEVOS DE DIOS

 Si hemos recibido el nuevo Don de Dios, Que Es La Revelación de Su Amor-Espíritu, el Don del Espíritu Santo, no debemos enorgullecernos, ni considerar que lo viejo esta totalmente descartado, Dios no descarta, tomar el ejemplo de que la ley, lo que Él mismo Reveló y es lo central del antiguo testamento, con la nueva alianza sigue valiendo, solo que se halla perfeccionado con lo que Dios ha añadido a la Revelación Revelando Su Hijo.

 Ahora Revela El Espíritu Santo, la Voluntad de Dios, Su Amor-Esencia. Lo nuevo no reemplaza ni sustituye lo viejo, sino que viene a perfeccionarlo.

 Para Revelar Su Espíritu, es necesaria la Gran Purificación, porque, debe hacer espacio, limpiar, sacar aquello que fue añadido por satanás, según El Señor mismo lo dijo cuando advirtió que no se añade nada a lo que Él dio, y también debe quitar lo que ha inventado el hombre, porque todo ha perdido el sentido, se ha deformado, desviado, incluso, lo que es mas perverso, se ha convertido en un fin en sí mismo, haciéndose pesado lo que es liviano, dado que era venido de Dios.

 La Gran Purificación limpia, libera, hace el espacio suficiente en el alma para recibir a Dios, Su Don-Amor-Bendición, es decir Su Espíritu, aquello que nos hace a su Imagen y Semejanza, porque, nos da una segunda naturaleza, nos vuelve hijos de Dios, porque heredamos el Espíritu del Señor, ese que al expirar con fuerte grito El Señor encomendó al Padre, poniendo a resguardo El Reino, a la espera de éstos tiempos en los que lo quiere dar-Revelar a la humanidad.

 La antigua alianza tuvo sus mediadores, sus sacerdotes, los que administraban los bienes dados por El Señor para su pueblo. La nueva alianza tuvo sus sacerdotes, los que administraban los bienes dejados por El Señor para su pueblo. Ahora, en la Segunda Venida del Señor, Él mismo llama a las almas a recibirlo todo de Él, porque él Es El Sumo Sacerdote Eterno, el Único Mediador entre Dios y los hombres.

 Si lo elegimos y aceptamos a Él como Nuestro Salvador, lo recibimos, y luego, todo lo recibimos de Él, porque Él Es Todo y todo depende de Él, Es El Hijo de Dios, Es El Rey de la Creación, del cielo, de l atierra y de los abismos.

 Cada cosa debe estar en su lugar, si otros ocupan un lugar que no les corresponde, no debemos obedecerlos en sus caprichos, ni satisfacer sus ambiciones, pero, antes que nada, no debemos hacer lo mismo en nuestra vida-interior-corazón, debemos examinarnos, pues lo que sucede exteriormente, es símbolo o reflejo de lo que hacemos interiormente y que nos resistimos a aceptar-ver-creer por orgullo, vanidad, presunción, o simplemente roque somos caprichosos y no nos importa nada de nada, ni de nadie.

 El Señor dio primero la Ley, eso si bien lo recibió un pueblo y fue su depositario, es un Bien-Don-Bendición de Dios para toda la humanidad. Después El Señor dio los Sacramentos y la perfección de la Ley en el mandamiento nuevo; acá otra vez, fue un pueblo depositario de estos Bienes-Dones-Gracias-Bendiciones, pero, a nombre de toda la humanidad y para beneficio de todos.

 En ambos casos, sucedió lo mismo, le robaron la viña al Señor, no solo no entraron en el reino, sino que impiden a otros entrar, se cumple otra vez lo mismo que dijo El Señor respecto de fariseos y maestros de la ley, saduceos y escribas, etc.

 Lo que hace El Señor ahora, Es Él Personalmente dar Su Espíritu, llamar a las almas a la conversión, a la oración, la penitencia, el sacrificio, la renuncia a sí mismas para que, aceptando Su Voluntad Revelada, puedan ser purificadas, enriquecidas, sacadas de la miseria espiritual. Ahora pasan a ser pueblo del Señor, independientemente de raza, religión, pueblo, nación, lengua, etc., todos los que se entreguen a la Voluntad de Dios Revelada por El Señor, porque ahí es donde Él Verdaderamente Es Rey de reyes y Señor de señores.

 Dios mismo hace lugar en las almas, y luego, por medio de éstas en el mundo, para la Revelación-Don de su Amor-Espíritu-Voluntad, cada uno debe esforzarse por aceptar la Voluntad de Dios en su vida-casa-corazón, si quiere salir de las tinieblas y entrar en la Vida-Luz.


MARCA DE LA BESTIA, REFLEXIONES FINALES

 La mentada marca de la bestia, tiene muchos sentidos, encierra varios misterios, el principal, central, primero y mas importante es que simboliza la ausencia de Dios en el alma, el vacío del corazón, la carencia de amor-vida, es esa vida de muerte que llevamos, desolada, quizás perfecta según las leyes, cánones, costumbres del mundo, pero, sin vida y sin amor reales.

 Es vivir en estado de muerte, realmente desolados, a oscuras, en tinieblas espirituales. Esto no se nota a simple vista, pero, como toda enfermedad, tiene síntomas, signos, que son angustia, depresión, melancolía, tristeza, desesperación, nerviosismo, ansiedad, ese letargo que adormece a las almas y hace que se sientan pesadas, aplastadas, débiles, donde mueren de inanición.

 La marca de la bestia es el espíritu de satanás en el interior de cada hombre, o sea, la muerte. Éste espíritu inmundo, es de amor propio, miedo, preocupación por sí, es un desesperante deseo de adoración, un constante querer ser, o mas bien, parecer, hacerse notar, llamar la atención, un desbordante y excesivo, exagerado y excéntrico culto a sí mismo, a la propia nada, a la personalidad o imagen inventada.

 Es un pensamiento-mirada puesto en sí mismo siempre, mirarse el ombligo, enterrarse en sí mismo, abismarse, hundirse, sucumbir en la propia nada insistiendo que somos algo, y cuanto mas hacemos esto, mas en nada nos convertimos, pues mas mentimos y abandonamos la Verdad y dejamos de amar.


SÍMBOLOS HISTÓRICOS DE LA MARCA DE LA BESTIA

 Hay símbolos, marcas, señales externas de las realidades internas, los ocultistas, satanistas, espiritistas, etc., siempre han utilizado simbología, pues sabe el enemigo que los guía históricamente que así entra mejor en las almas por un lado, y por el otro, puede ocultarse y disimular su presencia en medio del mundo.

 Desgraciadamente, esos símbolos, muchas veces se han presentado como algo bueno, dado que satanás siempre hace lo mismo, no se muestra en su abominable y repulsivo ser, sino que finge ser ángel de luz, todavía delira que es el ángel que pudo ser de haber amado a Dios, y no satisfecho con eso, insiste en que es, incluso, mas que Dios.

 Los símbolos con los que se halla la marca de la bestia son la reconocida estrella de cinco puntas, también llamada ‘estrella flamígera’; el símbolo de la anarquía; el símbolo hippie, que es una cruz invertida y quebrada; la cruz gamada, o sea, distorsionada; la estrella de seis puntas, porque son dos triángulos desfasados y entrelazados, de ahí que se hable del número 666, pues son seis ángulos, seis lados y seis puntas, además de que seis es lo imperfecto, y también simboliza el doble de tres, dando a entender que se trata de aquel que quiere ser mas que Dios, según bien lo explica María Virgen en las locuciones al Pbro. Gobbi.

 Éstos, entre otros símbolos, se hallan en todas las construcciones del mundo, incluso ciudades en las que las calles realizan éstos dibujos, con lo que claramente están consagradas por los constructores a satanás. El búho, es otro símbolo, dado que es el que representa la sabiduría de la oscuridad, de la noche, el que conoce los misterios de satanás.

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lunes, 15 de octubre de 2012

NO VEMOS PORQUE NO MIRAMOS



NO VEMOS PORQUE NO MIRAMOS


 ‘¿Dónde estas que no te veo?’, clama con miedo el corazón, y es lo mismo que satanás dice en su abismo, en el encierro de su nada, en el lugar donde se halla, donde quiso estar. Deseó estar ausente en Dios, porque quiso estar encerrado en sí mismo, de manera que no esta, ni pude estar en nada, solo en sí, se negó a darse a Dios, si lo hubiese hecho, si se hubiera entregado, si hubiera amado a Dios, estaría donde Dios estuviera, y Dios, como es Dios, esta en todos lados.

 Recordar lo que dijo El Señor a sus discípulos, “Para que, donde Yo esté, también estén ustedes”, con lo que se refería primero y principalmente a estar en El Padre, luego, en toda la Creación, y también, en todos los corazones, aun en los que no lo aman, porque en los que lo aman en verdad, esta Vivo y Presente, mientras que en los que no lo aman, esta Crucificado, agonizante o hasta muerto, y con Ausencia.

 Dependiendo de como tratamos al Señor, es como estamos, no es injusto Dios con nosotros, si queremos vida, debemos permitirle a Él, Que Es La Vida, Que Viva Realmente en nosotros, lo que significa que hay que darle libertad, permitirle Resucitar, Amar, Hacer, Que Haga Su Voluntad.

 No puede ver a Dios el enemigo solo y simplemente porque no ha querido mirarlo, se miró-admiró a sí mismo, y como tampoco quiso corregirse cuando conoció La Ley, y tampoco cuando conoció El Misterio de la Unión Hipostática del Verbo donde Dios se hace Hombre sin dejar de ser Dios, dotando a la humanidad de una segunda naturaleza, la Espiritual y Eterna, quedó encerrado en sí, perdido a merced de su abominable interior.

 Solo y simplemente no puede ver a Dios, porque no lo recibió, no lo aceptó, no lo amó, y de la misma manea, no podemos hallar a Dios en nuestro interior si no lo recibimos-aceptamos-amamos, si no nos entregamos a Él permitiéndole que entre, Venga, Vuelva a nuestra vida comunicándonos su Vida-Espíritu-Amor.

 Anda a oscuras el adversario, perdido en sí mismo, donde se abismó-encerró, donde quiso mirar, tanto se miró-contempló-admiró-alabó, que acabó preso de sí, mintiéndose siempre, cayó en el abismo de su nada que se oscureció al dejar de buscar a Dios, Que Es La Luz, y lo que es peor, se consideró él mismo luz, olvidando Que Dios Es La Luz y que de Él la recibía mientras lo buscaba.

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domingo, 14 de octubre de 2012

INVERSIÓN DE SUSTANCIA CAMINO DE DESCENSO AL ABISMO



INVERSIÓN DE SUSTANCIA
CAMINO DE DESCENSO AL ABISMO


SIN VOLUNTAD DE AMAR, TODO SE DESTRUYE

 Considerar que el enemigo, satanás, como sus demonios, se sintieron orgullosos, satisfechos de sí mismos, esperaban y deseaban mas y mas, no pensaron ni por un instante que en algún momento debían renunciar a sí, a esos humos o delirios, nubes de orgullo, soberbia, presunción, por ello renegaron de Dios ante la Revelación de Su Amor, odiaron a Dios y odiaron al hombre aun antes de que fuese creado.

 Se rebelaron con todo su odio visceral cuando conocieron que debían amar a Dios, obedecerlo, su orgullo presuntuoso, ese delirio, esa admiración a sí mismos que guardaban, les hizo resistencia, tenían la voluntad dividida, no pudieron, y menos pudieron cuando supieron que Dios se uniría al hombre, una criatura que vendría después de ellos y que sería inferior, elevando su naturaleza inferior a un estado superior.

 Ante ese misterio, la Unión Hipostática del Verbo, la Encarnación de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el hecho de Que Dios se hace Hombre sin dejar de ser Dios, reventaron de furia. Primero les era inconcebible en su orgullo que Dios bajara aun sin perder su naturaleza, y segundo, les resulto abominable que elevara a la humanidad por sobre ellos.

 Explotaron, en lugar de corregirse, odiaron, vomitaron furia, se convirtió satanás en el dragón, porque saltó a la vista su abominable y real ser, cómo él mismo había mudado su naturaleza porque se negaba a amar y deseaba ser adorado.


TODOS LOS VICIOS ENGENDRÓ EL ENEMIGO EN SÍ

 Se había vuelto celoso, se amaba a sí mismo, no a Dios, ni a la humanidad, los inferiores, deseaba ser adorado por la humanidad y servido por Dios, estaba totalmente de cabeza, se volvió abominable, y en lugar de corregirse, odió, quiso arruinar, destruir.

 También se hizo envidioso, pues quiso para sí lo que Dios era, tenia, merecía, así como, lo que daba a la humanidad, dijo merecerlo, corresponderle, y no teniéndolo, quiso destruirlo, arruinar los planes de Dios, dándole rienda suelta a su odio, en vez de librarse del odio, en vez de salvarse, prefirió dejarse dominar y todo su orgullo se convirtió en ira, deseo de venganza.

 Así fue celoso de sí mismo, no quiso amar, sino ser amado, se odió a sí mismo por desear ser amado por Dios y por el hombre, luego odió  a Dios y a la humanidad. Después se hizo envidioso, resentido, se entregó a la venganza como si fuese justicia diciendo que a nadie le corresponde nada, no viendo que a él pasó a no corresponderle nada y así es que no tuvo, ni tiene nada, solo lo que quiso, odio, furia, ira, deseo de venganza, etc., o sea, vacío, desolación, aquello en lo que se convirtió.

 Después entró en pereza, indiferencia abominable a Dios, suma presunción, deliro de soberbia que le llevó a querer dominar, someter, imponerse, reinar, hacerse servir, obedecer, fingirse salvador, bueno e interesado por Dios y por el hombre, cuando en realidad, solo le interesa que lo tomen en cuenta y no lo ignoren, de ahí que insista con que es o puede ser cualquier cosa. Afirmando tal cosa, solo demuestra que es soberbia, dado que haría cualquier cosa para ser adorado, un desamorado lleno de amor propio, pero, que se odia a sí mismo en el fondo.

 La ira lo ha encendido, consumido, destruido, es como un fulminante que lo ha quemado, resecado, endurecido, convertido en un manojo de raíces secas, quebradizas, polvo y cenizas, un manto de olvido, oscuras y densas tinieblas ardientes como una tormenta que consume, devora, destruye, reduce o transforma a lo que es, nada, olvido de Dios, un malestar.

 Después cayó en avaricia, o mas bien, como tanto anheló reinar, imperar, hacerse adorar, produjo la avaricia, es decir, el negarse por completo a dar y dedicarse absoluta y convencidamente a hacerse amar, adorar, servir, a sacar. Se hizo mas que delirante, porque pasó a estar plenamente convencido de su capricho ambición, ese querer tener todo sin dar nada, se hizo víctima de sí mismo, y eso es lo que quiere hacer creer, que todo le corresponde y se le debe, le pertenece, etc., solo porque lo quiere y esta convencido en su orgullo delirante, que es así, no escuchando ni comprendiendo nada.

 De ahí bajó a la lujuria, produjo tal vicio en su abominable interior, porque no solo esta convencido de que todo le pertenece, sino que esta decidido a que así sea, se dedica a comportarse como dueño de todo y de todos, dispone sin reconocer autoridad alguna, sin respetar nada ni a nadie, usando de la creación como si fuese suya, enojándose si no es obedecido, buscando la manera de manipular.

 Finalmente se hizo completamente soberbio, es decir, se cree autosuficiente, se dice dios, se cree capaz de todo lo que se le ocurra, y solo le intensa que lo miren, admiren, adoren, no le importa nada de nada ni de nadie, esta absorto, encerrado, abismado o perdido en sí mismo, hundido y perdido en su abismo, desolación, encerrado en su soledad, porque tiene lo que quiere, a sí mismo, no quiso mas nada, esta apegado a sí, condenado a adorarse, pensar en sí, preocuparse por sí, que es lo que quiso ser y hacer.


NO SEGUIRLO EN SU CAMINO DE DESCENSO AL ABISMO

 De los vicios capitales, pasó a otros mas bajos, como orgullo, jactancia, arrogancia, presunción, pavoneo, petulancia, etc., tales son sus espíritus, reinos, y si esos vicios están en nosotros, evidentemente, somos cómplices-víctimas suyas, hay corrupción, nos sometemos a su dominio, imperio, acabamos postrados en al muerte.

 De acá es que debamos empezar a perdonar, buscar al Señor, pedirle que nos purifique, limpie, libere, de lo contrario, no podremos ser libres, siempre andaremos preocupados por nosotros, con miedo, no prestando atención a Dios ni aun diciendo que queremos hacerlo, porque el interior es débil, la carne es débil y nos arrastra a las tinieblas, el enemigo nos somete desde adentro y no podemos perseverar en El Camino, nos quebramos, retrocedemos y traicionamos al Señor aun no queriendo, porque la humanidad-debilidad-miedo-preocupación por sí no doblega.

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sábado, 6 de octubre de 2012

DUELO-BATALLA FINAL


DUELO-BATALLA FINAL


SATANÁS ES LIBERADO

 Estamos en los tiempos en los que sube del abismo el que en el Apocalipsis es llamado, ‘abbadon’, que significa, ‘destrucción’, se trata del rey del abismo, es otro nombre de satanás. Se lo nombra así porque se considera su función, labor, actitud, aquello par alo que sube o emerge del abismo.

 Sube a la tierra, sale del fondo del infierno, primero, porque Dios se lo permite, (sin pedir permiso, no puede hacer nada de lo que quiere) dice en el Apocalipsis, ‘será soltado’, no puede soltarse a sí mismo. Es soltado porque el hombre, la humanidad, lo quiere. Lo quieren quienes lo adoran, y también lo quieren los que sin conocerlo, indirectamente, también lo adoran.


ES SOLTADO PORQUE LO ADORAN

 Lo adoran con conocimiento, los que lo buscan directamente, aunque, su conocimiento es confuso, parcial y contradictorio, dado que el enemigo e inconsistente en sí mismo, puede ser lo que quiera ser, de manera que es nada. Asume muchas formas, recibe muchos nombres, se vanagloría de sus títulos, pero, sigue siendo polvo, cenizas, vanidad.

 Los que le rinden culto en el lugar de Dios, practican ocultismo, magia, espiritismo, y todo lo que tenga que ver con lo que se ha dado en llamar, ‘ciencia ocultas’, que no son otra cosa que aquello que en las cartas a las iglesias de los primeros capítulos del Apocalipsis, San Juan nombre como los ‘misterios de satanás’.

 Aunque hoy magia, hechicería, adivinación, culto a los muertos, espiritismo, etc., se presente como algo bueno, útil, necesario, conveniente, no malo, etc., no deja de ser culto a satanás y sus demonios, entregarse directa y consentidamente a la perdición, a las tinieblas, la muerte, los vicios, la corrupción, simplemente, un suicidio espiritual.

 Aunque incluso a niños se presente la magia, hechicería, ocultismo, etc., como algo bueno, útil, necesario, una herramienta, etc., no deja de ser lo que siempre fue y lo que siempre será, algo absolutamente pernicioso, malo, perverso, y el principio de la perdición eterna.

 Adoran indirectamente a satanás los que se rinden culto a sí mismos, a su propia personalidad, a la imagen, los que viven para las apariencias, para el materialismo, los ambiciosos que se excitan con el oro, que deliran por el poder, los que se entregan a vicios en el cuerpo, el alma y el espíritu.


MUERTE-DESOLACIÓN-LETARGO

 Así es como ha llegado la hora que Dios no ha querido, aquella en la que satanás, puede alzarse, salir, subir desde el fondo del abismo, y lo hace por el río de inmundicia que asola la tierra, que envuelve a las almas, ese mar de inmundicias, océano de azufre en el que arden todas las inmundicias, realmente es como excremento caliente.

 Sube atenazándose, adhiriéndose, sujetándose, pues es denso, pesa, aunque no tiene forma ni consistencia, puede condensar cierto espíritu, concentrar fuerza y sujetarse, adherirse, agarrarse para salir, pero, es como un viejo invalido que a duras penas puede mantenerse en pie.

 Cuando sube sobre la faz de la tierra, se produce la gran desolación, es como un abominable y terrible desierto, o como una ciudad desvastada, asolada, como quedan las ciudades en tiempo de guerra, ruinas, olor a muerte, escombros, y el viento hace volar el polvillo, la tierra que lastima la piel.

 De repente todo se vuelve gris, desolado, pesado, cansino, triste, un gran letargo envuelve la tierra y atrapa a las almas, las reseca, consume, es como si faltase agua, humedad, todo es doloroso, pesa moverse, los músculos se resecan y retuercen anudándose como raíces, enroscándose y produciendo dolor, se siente pesadez, peso, pesar, angustia, vacío y desolación.

 Hay que orar y perseverar, pero, para no desfallecer, como dijo El Señor a sus discípulos en el Huerto de los Olivos, porque, no lo vamos a vencer, no lo vamos a poder echar, simplemente tenemos que orar para no caer en tentación, para no ser víctimas, y en esa perseverancia, otros será salvados. Al final, caerá por su propio peso, mientras que, cayendo fuego del cielo, será echado, dado que, ni por si mismo puede irse el cachalote.


‘SEDUCTOR’, ES OTRO DE SUS NOMBRES

 Se arrastra el viejo(satanás) sobre la faz de la tierra, se finge bueno, dadivoso, porque es también, ‘el seductor’, quiere engañar a las almas, así, busca lo que cada uno quiere, desea, busca, necesita, y se ofrece a darlo, acá tenemos que tener cuidado, porque incluso tratándose de cosas espirituales, puede envolver y engañar.

 Recordar que se transfigura en ángel de luz, de manera que finge ser El Señor, María Virgen, algún Santo, Ángel, incluso Dios Padre o Dios Espíritu Santo, lo que sea, y engaña, sugiere palabras, pensamientos, sentimientos.

 Se descubre su engaño en que quiere conformarnos, quiere que nos dediquemos a nosotros mismos, que vivamos por y para nosotros, además del signo de los dolores y padecimientos, que, aunque quiera disimularlos, no puede evitarlos del todo. Otras veces dice que hay bienestar, que la batalla se acabó, que triunfamos, que podemos ir a descansar y retrocede y no atormenta tan duramente como días anteriores, es para configurar el engaño, no hay que dejarse envolver.

 La cuestión es que siempre hay que perseverar, seguir adelante, orar sin desfallecer, aunque el enemigo mismo se burle, porque, si oramos, si pedimos al Señor Luz, Verdad, y si mandamos a las tinieblas retroceder, no va a envolvernos, es decir, no va a poder imponernos aquello con lo que quiere que nos dediquemos a nosotros.

 Hacerlo retroceder, no implica liberarse de su acoso, sino que las tinieblas no nos envuelven, no nos cubren porque no aceptamos sus negocios, dadivas, imposiciones, no hay nada en nosotros que le pertenezca, de manera que no puede imponerse, ni prevalecer, pero, quedándose a cierta distancia, sigue perturbándonos y haciendo sentir su horrenda desolación.


ORAR SIN DESESPERAR, PERSEVERAR HASTA RECIBIR LA BENDICIÓN

 Ahí hay que orar mas que nunca, perseverar, sin desesperarse, en ese momento van a parecer totalmente inútiles las oraciones, no hay oración alguna que pueda librarnos de esa hora, todo es como un gran desierto, es como tirar piedras a una pared de goma, rebotan, no producen efecto.

 Ni siquiera los exorcismos, ni los sacrificios, ni las penitencias, nos dan una victoria, ni atraen al Señor, ni nada, es como una guerra de trincheras, totalmente empantanada, paralizada, de agote, es como el sitio a una ciudad, puro desgaste.

 El enemigo permanece a cierta distancia y se burla, incluso recurre a bestias infernales, se sientan a ver y burlarse de lo que hacemos añadiendo cosas como, ‘es inútil, nunca conseguiste nada, ni lo vas a conseguir, ¿de qué te sirve la Fe?, ¿Para qué la querés?, ¿conseguiste algo de lo que querías alguna vez?, ¿entonces?, tengo razón, no te sirve para nada tener Fe, y tampoco orar, rezar, empecinarte, empacarte, Él no te escucha, no te va a hacer caso, ¿te creés que te va a atender?, ¿cuánto hace que llamás?, ¿hace mucho que esperás?, ¿no te das cuenta que no sirve rezar, sacrificarse, ni hacer nada?, nunca vas a conseguir anda, ni siquiera te va a librar de lo que te aqueja, y vos encima esperás que te de algo’.

 La verdad es que el combate dura, se prolonga, se difiere en el tiempo, es una batalla durísima, y el enemigo con total indiferencia, insensible, como el que esta completamente seguro de sí mismo y de su dominio, se burla, bosteza, no retrocede, lo cierto es que tampoco avanza. Lo que debemos considerar en estos instantes de gran tribulación, purificación, que por el sacrificio de perseverancia en la oración y en la Fe, muchas almas son salvadas, liberadas, socorridas, defendidas por El Señor que toma de ese amor que demostramos para evitar que se pierdan muchos o que sean groseramente tentados.

 Considerar que al que sE le dio mucho, se le pide mucho, por ello, debemos seguir adelante hasta que llega por fin el momento en el que El Señor, se levanta de su trono y poniéndose de pie, como cuando calmó la tempestad, dice, “!Basta¡”, ahí cesa la tempestad, se acaba el tormento y nos llega alivio, fuerza, ahí debemos escuchar al Señor diciendo, “Gracias”, porque lo hemos ayudado con la salvación de las almas en estos tiempos de guerras y rumores de guerra.

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viernes, 5 de octubre de 2012

EL ALMA SIN DIOS SE CONVIERTE EN DEMONIO



EL ALMA SIN DIOS SE CONVIERTE EN DEMONIO


A MERCED DE NOSOTROS MISMOS

 De repente sentimos bronca, malhumor, cierto malestar furioso, no sabemos debido a que, o cual es el motivo, lo cierto es que la rabia nos domina, es como acidez estomacal, duele, quema, molesta.

 Estamos alterados, nerviosos, malhumorados, todo nos molesta, confundidos, y la más mínima cosa, trivial, superficial, nos hace estallar, cualquier roce, saca chispas, no sabiendo ni siquiera porqué, y entendiendo que es como capricho, solo porque sí, pero, la furia puede mas.

 Nos rondan pensamientos como, ‘no sé lo que me pasa, pero, me siento mal, estoy triste, tengo bronca’, etc., y luego, siempre hay una excusa que sirve de pretexto, un inventado motivo para estallar, vomitar el odio, la furia, la maldad que desborda del corazón anegado en podredumbre.

 Puede ser que algo tengamos clavado adentro, una espina, un dolor, algo que genera tristeza, melancolía, autocompasión, nos tenemos lástima, sentimos pena por nosotros mismos por algún motivo, hay algo que nos hace auto-despreciarnos, lamentarnos, mirarnos como a un pobre abandonado, olvidado, tirado en una zanja.

 Tenemos vivo el recuerdo del desprecio, del abandono, de haber sido tratados como basura, nos odiamos por haber sido odiados o despreciados, y siempre en el interior nos auto-compadecemos, sufrimos angustiados y tristes, es el amor propio malherido que nos sugiere sentimientos-pensamientos de culpa, miedo, bronca, que finge amarnos y nos desprecia mientras nos envuelve.

 Queremos encontrar excusas, pretextos, justificaciones, motivos por los que culpar a otros, responsabilizarlos, queremos creer que nuestro malestar es por algo que otros hicieron o no, dijeron o no, incluso pensaron o no, etc., la cuestión es que el malestar que nos aqueja, lo que nos ahoga, atormenta, perturba, hace padecer, esta en nosotros.


LO QUE ESTAMOS GENERANDO-GESTANDO EN EL INTERIOR

 Es rabia, bronca, un deseo de venganza, furia, odio, y se acumula como pus, es verdadero veneno, porque tiene dos caras, estados, manifestaciones, por un lado es autocompasión lastimosa, debilidad, miedo, y por el otro es rabia, bronca, furia, deseo de venganza.

 Esto, es un espíritu que bulle, se agita, mueve, en el interior, nos domina, somete, hunde, aplasta, lleva a las tinieblas inferiores. Es como una nube entre negra y gris, un manto de neblinas, tinieblas que atrapan, envuelven, absorben, y mientras lo hacen, nos devoran, consumen, reducen a polvo, nos convierten en lo que son, olvido de Dios, dándose una transformación infernal, destruyéndonos.

 Mientras operan la transformación, nos convierten en soberbia, un delirio, orgullosos, falsos, arrogantes, jactanciosos, etc., todo lo que parece algo, pero, en esencia es nada, fantasía, alineación, extravío, verdadero delirio, fruto de la imaginación.

 Nosotros adoramos nuestras fantasías, caprichos, delirios de soberbia y nos volvemos orgullosos, creemos lo que queremos creer y fabricamos fantasmas, provocamos el surgimiento de demonios en el interior, miedos furiosos que nos arrebatan el control, nos asustan, dominan, someten y llevan a la locura.

 A esto, de por sí grave, se añade la cuestión de que están los mismos demonios que aprovechan viendo que estamos solos, hundidos y perdidos en nosotros, con miedo, perturbados, y nos rondan, envuelven, buscan exagerar mas las perturbaciones propias, a veces asustando, otras alimentando el ego, la soberbia, otras inclinando a vicios, y es así como terminamos totalmente descontrolados, confundidos, enloquecidos, llenos de furia y queriendo la propia ruina, pues todo eso crece y se descontrola, adquiere movimiento propio en el interior, son espíritus independientes, rebeldes, gusanos que nos devoran interiormente y arrastran al infierno.

 Notar que a cada instante nos aislamos mas y mas, nos hundimos y perdemos en nuestros pensamientos, quedamos cercados, rodeados, sumamente asustados, perturbados, en crisis, juntando bronca contra todos, pero, también contra nosotros mismos por vernos limitados impedidos, no amados, por considerarnos odiados, despreciables, no amables.


NADIE SE SALVA A SÍ MISMO

 Estamos absortos, hundidos en nosotros, las aguas nos llegan hasta el cuello, y sentimos la desesperación propia del que se ahoga, y la confusión de pensamientos y sentimientos que se agita en el interior nos envuelve, devora, consume, enloquece, carcome, acá es que de la angustia pasamos a la desesperación, y una vez que nos retorcemos hasta enloquecer, surge el nerviosismo, un espíritu-ser nuevo, un alienado furioso, es el ‘yo’ exaltado que se dice victorioso, que finge tener poder, poner resolver todo, un verdadero hijo de satanás, el delirio mayor, el creerse dios, señor, dueño, autosuficiente.

 La solución, salida, es simple, tenemos que admitir que necesitamos un Salvador, que necesitamos a Dios, que solos no podemos, ni aun rezando podemos hacer mucho, porque todo excede nuestras fuerzas, capacidades, conocimientos, la voluntad siquiera, se nos impone una voluntad autodestructiva, odiosa, como esos gobiernos que dicen solucionar toda crisis y en realidad solo llevan a una corrupción peor, degradación, odio, ira y muerte, dado que solo les importa el poder, el dinero y seguir adorando a satanás.

 Hay que empezar a orar, perseverar y pedirle al Señor Que Venga, Que nos Salve, rindiéndonos incondicionalmente a su Voluntad, postrándonos a sus pies, pidiéndole como el hijo prodigo, que nos reciba como a uno de sus siervos, pues de lo contrario, no vamos a salir del abismo en el que nos hemos sumergido-perdido, porque el mismo ‘yo’, es nuestra cárcel, el ídolo que no cesamos de adorar.

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