sábado, 29 de junio de 2013

FUENTES DE OSCURIDAD-MUERTE



FUENTES DE OSCURIDAD-MUERTE

 El deseo de controlar a Dios, es del adverado, no nuestro, si lo hacemos nuestro dándole curso, acabamos perdiéndonos al intentar darle la razón a un loco, a un verdadero demente de soberbia por elección propia, satanás.

 Es inútil querer controlar a Dios, así como no tiene sentido alguno, Dios no va a perjudicarnos nunca, eso lo creemos por miedo, preocupados por nosotros, porque carecemos de Fe y porque nos dejamos persuadir por la propia muerte, como por el enemigo.

 Querer controlar o dominar a Dios, tratar de prevalecer sobre Él, es lo que el adversario quiso por miedo, preocupado por él mismo, buscando imponerle a Dios que lo adore en su orgullo-delirio-presunción, en su fantasía, alucinación, demencia voluntaria, por elección propia, debido a que se ha extraviado por su orgullo y soberbia, no solo internándose en tinieblas, sino, convirtiéndose en ellas y fuente de éstas.

 Pudo haber sido una fuente de luz, pero, como no amó a Dios, se volvió una fuente e corrupción, de oscuridad, muerte, un ególatra desesperado por ser adorado.

 Hubiera sido una fuente de luz si hubiese amado a Dios, si hubiese sido humilde, si hubiera renunciado a él mismo para acepar la Voluntad de Dios y colaborar en Que Se Haga, pero, como prefirió elegirse a él mismo, renegar de Dios, prescindir de Él y hacerle la guerra, se convirtió en una fuente de oscuridad, perdición, perversión, abominación, desolación, etc.

 Lo mismo ocurre con las almas, si amamos a Dios, nos convertimos en fuentes de Luz-Vida-Dios, pero, si nos amamos a nosotros mismos, nos convertimos en un abismo, que es lo mismo que decir que somos fuentes de perdición, corrupción, destrucción, abominación, etc.

 Como tontos buscamos ser amados y adorados por Dios, cuando debemos amar a Dios para tener vida, generar amor, luz, para llenarnos, y así poder unirnos a Dios y tenerlo, para tender un puente donde Él pueda Venir a nosotros y llenarnos con Su Vida-Presencia estableciendo Su Reinado.

 Tenemos que amar a Dios para volver a la vida, para que se genere vida y podamos permanecer en comunión con Él, para poder tener así Vida Eterna.

 Considerar acá los lobos disfrazados de ovejas que abundan en el mundo, son almas muertas, con un espíritu muerto, vacías, desoladas, desamoradas que se desesperan por lograr obtener y merecer ser adoradas por Dios, como por el mundo.

 Estas almas fingen amar a Dios, interesarse por el prójimo, etc., pero, no hacen en realidad mas que preocuparse por sí mismas, debido a que es del espíritu que están llenas al estar vacías del Espíritu de Dios. Están vacías del Espíritu de Dios porque no aman a Dios, no lo obedecen, sino que se dedican a sí, a hacerse tomar en cuenta, mirar, aceptar, etc.

 La mediocridad espiritual de unos, contagia y afecta a todos, arrastra, tanto mas si se trata de supuestos líderes o autoridades espirituales, porque engañan, y así como no aman ni obedecen a Dios, impiden que otros lo hagan, pues presumen de hacerlo cuando en realidad solo se adoran a sí mismos, a su orgullo abominable y no hacen mas que preocuparse por lograr ser adorados, tanto por Dios como por otros.

 Sin ser almas religiosas, las autoridades del mundo, tienen poder y autoridad, su ejemplo mueve, cunde, arrastra, y peor es la situación en estos tiempos en los que padecemos dictaduras disfrazadas de democracias donde los líderes se hacen adorar y obedecer despertando fanatismos enfermizos e infernales.

 Éstos líderes son satanistas, primero porque pertenecen a sectas masónicas, segundo porque se adoran a sí mismos, tercero porque se excitan por el dinero y deliran por el poder, de manera que son instrumentos de la perdición infernal para someter y arrastrar a muchos al infierno.

 Ellos mismos están consagrados a satanás y entregados a la muerte eterna por su ambición, perversión, depravación, y por los ritos iniciáticos de las sectas a las que pertenecen.

 No solo se van al abismo de cabeza, sino que arrastran a generaciones enteras, a la vez que siembran la perdición para las venideras, debido a que escupen al cielo, se burlan de Dios, reniegan de la Verdad y aborrecen la Divina Voluntad, se internan en tinieblas de orgullo, perversión, ambición, depravación, etc., conduciendo el destino de los habitantes de las naciones según los caprichos de satanás y de la muerte eterna.

 No se puede hacer nada contra el poder que en el mundo disponen, pero, sí podemos no adorarlos y obedecer a Dios, haciendo así que caigan en su propio vacío y naufraguen a merced de su desolación.
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viernes, 28 de junio de 2013

CUERPO, ALMA Y ESPÍRITU



CUERPO, ALMA Y ESPÍRITU

Humanidad
Mundo
1
Cuerpo
Territorio, población y recursos
2
Alma
Estado, organización
3
Espíritu
Nación

 El alma esta en el cuero, y en derredor de éste, es como su vestido o piel espiritual, pero, un alma enferma, viciosa, corrupta y desamorada, se autoconsumo, estropea, pudre, es como una piel leprosa, abandona en parte al cuerpo porque se encuentra en proceso de descomposición, autodestrucción.

 El alma impregna el cuerpo, lo llena, no solo lo vitaliza, sino que atraviesa lo corporal-material con su esencia espiritual impregnándolo de esta manera de vida.

 Donde el alma se retira porque se reduce y no llega a cubrir al cuerpo, se produce una enfermedad, porque la muerte que hay en el alma, llega al cuerpo que deja de estar protegido y asistido por el alma, deja de estar vitalizado por ésta en esa área.

 El espíritu es para el alma, lo que el alma es para el cuerpo, es decir, recubre al alma a la vez que se halla dentro de ella, porque la impregna con su presencia, la llena.

 Un espíritu que es impuro, es un abismo, por lo tanto, en vez de dotar de vida al alma, se la consume, succiona, así es que la corroe, corrompe, la deja como con pozos que son los abismos donde el espíritu corrupto succiona.

 El alma que padece un espíritu sucio, corrupto, impuro, succionador, padece muerte, porque el espíritu que tiene adentro y en derredor, donde se halla contenida, la esta devorando-consumiendo, y luego, ésta alma atormentada, atormenta al cuerpo y lo enferma.

 El espíritu debería ser puro, esencialmente amor, pero, como no queremos amar, sino ser amados, se vuelve impuro, enfermizo, muerto y matador, comienza a robar al alma, le quita vitalidad dejándola vacía, enferma, viciosa, corrupta, y ésta, hace lo mismo con el cuerpo.

 Si aceptamos la Voluntad de Dios y nos entregamos a Ella, se genera un espíritu de amor, verdadera voluntad de amar y es como el cabo que une la fruta al Árbol, es por donde recibimos Amor-Vida-Espíritu de Dios, de manera que tenemos Vida Eterna en el mundo, Dios Vive-Permanece en nosotros, y nosotros en Él.

 Si renegamos de la Voluntad de Dios, se corta el cabo, entonces el fruto se cae a tierra, se golpea, comienza a pudrirse, y se expone a bichos y bestias, a enemigos interiores y exteriores para acabar desapareciendo, convirtiéndose, reduciéndose a nada.

 Lo que ocurre con una persona en particular, ocurre con el conjunto de éstas, así es que, si consideramos un país, el cuerpo esta formado por la población y el territorio, el alma por la organización estatal, y el espíritu por la nación.

 La nación le da vida al estado, y éste al territorio y a la población, por ello, si la nación es corrupta, el estado pasa a ser corrupto, y luego se corrompe la tierra, queda maldita, desolada, sin-Dios, se convierte en una región habitada por demonios, expuesta a sectas, mafias, y a todo tipo de delincuencia, tanto común como organizada, así como a todo tipo de tráfico ilegal, como armas, drogas, personas, órganos, etc.

 Una nación corrupta tiene un estado corrupto y acaba por corromperse por completo, se pierde, desmembra, es decir, se divide, se convierte en sectas o se sectoriza, se divide en partidos, se llega a convertir verdaderamente en ‘tierra de nadie’, donde asolan el hambre, las pestes y la guerra, es decir, aquello que solo puede prevalecer donde hay vacío y desolación, ausencia de Dios, olvido de Él, reniego de Su Voluntad.

 Así como la corrupción espiritual de una persona se contagia a otra, porque es como una mancha negra, o como enfermedad contagiosa, la corrupción de una nación, también se impone y contagia a otra, de esta manera es que una nación muerta, corrupta, maldita, desamorada, contamina, enferma y mata a otra, la arrastra a la corrupción.

 Notar las mafias como se instalan pasando de una nación a otra, contagiando su podredumbre y maldad, matando, robando, saqueando, efectuando una verdadera depredación de recursos, bienes, almas, etc.

 También hay naciones muertas, que han renegado de Dios y se han vuelto adoradoras del dinero, que se desesperan por acumularlo enfermizamente, éstas se infiltran en el territorio de otras naciones y las controlan-poseen como los espíritus impuros poseen a los cuerpos de quienes se hallan de paso por el mundo.

 Tanto satanás como sus demonios, pueden poseer un cuerpo sometiendo al alma, convirtiéndose así en ocupantes ilegales, ‘okupas’, que le roban vida, quitan vitalidad al alma y la atormentan, la castigan, hacen padecer a la vez que la devoran como pirañas.

 Otra cosa que pueden hacer es colgarse-adherirse a las almas sin poseer el cuerpo, lo que es como asociarse, formar una mafia, una asociación ilícita para pecar, para rebelarse contra Dios y oponerse a Él. Esto es sutil, oculto, disimulado, incluso las almas mas hipócritas y corruptas son las que mas se esfuerzan por aparentar perfección en religión, como ocurría con fariseos, maestros de la ley, saduceos, escribas, etc., en el tiempo del Primer Paso del Señor por el mundo.

 Esas dos acciones de satanás y sus demonios, también las hacen naciones corruptas, muertas, sin espíritu de vida, que adoran a satanás, al oro, al becerro de oro, que se excitan por el dinero y deliran por el poder, pues pueden llegar a meterse en territorios y apoderarse de éstos mediante operaciones mafiosas, corruptas y perversas, convirtiéndose en poderosas según el mundo.

 También pueden ejercer un poder o control oculto, desde las sombras, asociándose ilícitamente, infiltrándose en el estado, etc., desviándolo, corrompiéndolo y sumergiéndolo en la corrupción material y moral, que es el signo evidente de la corrupción espiritual.

miércoles, 26 de junio de 2013

¿QUIÉN ES EL PEOR ENEMIGO DE satanás?



¿QUIÉN ES EL PEOR ENEMIGO DE satanás?

 Como todos los inútiles, el adversario encubre o disimula su incapacidad real con violencia, desprecio, humillaciones, arrogancia, presunción, etc., de manera que siempre esta buscando a otros a los que aplastar, someter formando su presunción, alimentando su mentira, ese querer creerse grande, fuerte, importante, etc.

 Para vencer, aplastar y humillar, por supuesto que no busca a una que le vaya a ofrecer gran resistencia, es un maldito cobarde, busca a almas que no se le puedan oponer, porque así las domina, aplasta y humilla fácil y rápidamente.

 Con esto, lo que busca es alimentar su ego, enorgullecerse, satisfacerse, crear una mentira para él mismo donde se dice constantemente ganador, señor, dios, victorioso, pues las almas que vence y domina, forman en su derredor coros que le repiten tales mentiras.

 De éstas, algunas lo hacen conscientemente, a sabiendas, porque adoran directamente a satanás, pero, otras lo hacen inconscientemente, porque se adoran a sí mismas, se odian, porque tienen vicios y ambiciones, etc.

 Comprender en la revelación de este misterio la razón por la que, aquellas almas que son exitosas, triunfantes, ambiciosas, caprichosas, etc., que el mundo reputa o juzga como importantes, grandes, poderosas, etc., son las preferidas por satanás.

 La razón no es solamente porque las usa, y porque él se hace adorar en ellas, sino porque son espiritualmente débiles, inútiles, y por lo tanto victorias rápidas, seguras, para su ego.

 Considerar que no quiere ser humillado, derrotado, avergonzado, vencido, ni quiere tener problemas, por ello, no pelea a las almas mas fuertes espiritualmente para vencerlas y usarlas como alimento de su ego como lo hace con las otras que son débiles o inútiles espiritualmente por elección propia.

 Sí pelea y persigue a las almas fuertes espiritualmente, pero, por orgullo, para vencerlas y humillarlas, por venganza, pero mas que nada, por miedo, porque teme que lo venzan a él, y porque teme ser avergonzado ante las otras que domina fácilmente.

 Lo que hace, principalmente contra las almas espiritualmente fuertes, es aislarlas, encerrarlas, ocultarlas, para disimular su derrota en ellas ante otras almas y ante los demonios que se burlan y ríen, pues no lo adoran ni son virtuosos, así como no son leales, no lo soportan como no lo soportamos nosotros, lo obedecen solo porque le temen y es así que , viendo como un alma de paso lo derrota, vence y humilla, éstos mismos demonios se alegran y burlan de su maldito jefe al que odian, temen y aborrecen.

 Acá tenemos otra victoria sobre el adversario en la que el idiota infeliz cae por su mismo accionar, por cuenta propia, y se trata de eso que hace para aislar en el mundo a las almas que para él son una vergüenza, donde obtiene humillantes derrotas no queriendo que sean vistas, seguidas o tomadas como buen ejemplo, porque contribuye a que sean humildes.

 Además contribuye a que no sean molestadas por otras almas que demandan atención para sí mismas, reconocimiento y aceptación, cuando no obedecen a Dios, ni quieren hacerlo.

 Esta es la razón por la que no debemos oponernos a que el adversario nos haga odiar, nos critique, nos haga ver con burlas como perdedores, porque esta contribuyendo a que obtengamos mas admirables victorias sobre él y para bien de muchos, debido a que, cada golpe que nos da, son cien que repercuten contra su maldito reino en el mundo propagándose mística-espiritualmente y convirtiendo y liberando los corazones.

 El combate de estos tiempos es verdaderamente espiritual, por lo que debemos aprender a librarlo, de lo contrario nos perderemos engañados creyendo que servimos a Dios cuando colaboraos con el adversario porque hacemos su sobras, esas que en el tiempo del Primer Paso del Señor, los que moraban en tinieblas no quisieron abandonar, y por ello ahí quedaron postrados.

 Mientras el caprichoso cerdo infernal siga ganando en el mundo, siga haciendo lo que quiere, va a seguir perdiendo en el espíritu, va a seguir siendo derrotado, vencido, humillado y con cada cosa que haga, se va a seguir perjudicando, debido a que esta totalmente confundido, perdido en sus propias tinieblas, y al final, él es su peor enemigo.

¿CÓMO ENGAÑAR A satanás?



¿CÓMO ENGAÑAR A satanás?

 Está mas que preocupado por él mismo el adversario, esta desesperado, ansioso, histérico, etc., buscando la manera de lograr ser tomado en cuenta, aceptado y adorado. Ésta es la razón por la que se ha vuelto mas que violento, porque, como todo caprichoso, impone, demanda y exige aquello que quiere con demencia y desesperación infernal.

 Persigue a las almas y no les da reposo ni de día, ni de noche exigiendo que lo miren, que le presten atención y hagan caso, que lo adoren, etc.

 Esta persecución nerviosa e histérica, angustiante y desesperante, la hace desde afuera de las almas por él mismo, y también desde adentro por su espíritu infiltrado, que es el orgullo-amor propio que todos tenemos, ese vacío y falta de Dios que en parte es herencia del pecado original, y en parte es adquirida y cultivada por elección propia porque seguimos renegando de Dios y seguimos sin buscar Su Voluntad, sin querer obedecerlo.

 Si no buscamos a Dios y no colaboramos en Que Se Haga Su Voluntad, en nuestra vida, nos domina el adversario con esta maniobra tenaza, él mismo desde afuera y desde adentro por su espíritu infiltrado donde alza, impone y hace reinar a nuestro orgullo-amor propio, que es donde decimos, ‘yo, yo, yo’, o lo que es lo mismo, ‘yo soy’, insultando y desafiando a Dios por ello.

Si queremos vivir en paz sobre la faz de la tierra, tenemos que vencerlo, lo que no siempre es imponerse, porque, como el cerdo es orgulloso y preocupado por él mismo, no se da por vencido y siempre vuelve, tanto más si fue humillado y rechazado, se pone terco, no perdona y se lanza encima nuestro con violencia y desesperación.

 A veces conviene hacer lo mismo que si queremos adentrarnos y nadar en el mar, pasar por debajo de ola, así es que ésta esta momentáneamente por encima de nosotros parece que triunfa, se impone y prevalece, pero en realidad, luego de alzarse, rompe y se desvanece. Si desafiamos la ola nos rompe en el pecho y hunde destrozados, pero, si nos metemos de cabeza por debajo, sigue su recorrido, el que no podemos parar y se pierde en la arena de la playa.

 Ésta es la razón por la que dijo San Juan en el Apocalipsis que el cerdo infernal permanece desparramado en la playa, es decir, luego de avanzar, se desmorona y asienta su horrible pesadez en las arenas de un desierto, de un gran vacío o ausenta de Dios que hay en el mundo.

 No podemos detener el avance infernal, del adversario, el paso de la ola de la maldad satánica, si nos alzamos, nos golpea, destroza, estropea y sumerge, nos ahoga y convierte en parte del mismo infierno, por ello debemos agacharnos, como dijo San Antonio de Padua, El Señor agachó o inclinó la Cabeza para entrar en El Cielo, lo hizo en la Santa Cruz al expirar voluntariamente.

 No hay que enfrentar abierta y directamente al adversario, porque no estamos preparados para ello, y porque no fuimos enviados por Dios para hacer eso, que nos topemos con el cerdo de vez en cuando, es consecuencia y algo accidental en el Camino, y si bien a veces hay que ordenarle que se vaya, expulsarlo, exorcizarlo, es mejor vencerlo.

 Lo vencemos totalmente cuando lo dejamos que el estúpido se engañe a sí mismo, es decir, si lo ignoramos y solo le prestamos atención a Dios, porque El Señor nos va a llevar o conducir, Guiar, a una verdadera victoria sobre los enemigos, poniéndolos como estrado de nuestros pies.

 Debemos dejar que él gane en lo superficial, aparente, banal, inútil e inservible, es decir, debemos dejar que conquiste el mundo, que reine, se imponga, porque ahí mismo se esta construyendo su trampa-sepulcro como cuando se desesperó por lograr Crucificar al Señor, ahí fue juzgado y vencido por quién creía él en su orgullo delirante de soberbia que estaba venciendo por medio de tormentos. (Sobre la Victoria del Señor sobre el adversario en La Santa Cruz, leer las obras de la V. S. de Dios, S. María de Jesús de Ágreda, María Valtorta, Santa A. C. de Emmerich y Luisa Picarreta).

 Permitir que el enemigo gane, triunfe y se imponga en el mundo, que lo conquiste, es permitir que pase la ola sobre nosotros, por ello es un tiempo análogo al del principio del Cristianismo, de catacumbas, simbólicamente, debido a que la Verdura Fe se vive en forma oculta en medio del mundo donde reinan e imperan las tinieblas.

 ¿Cómo?, obedeciendo a Dios, siguiendo al Señor en El Camino de la Revelación de la Divina Voluntad., porque ahí personalmente El Señor nos va Guiando para que vivamos realmente como hijos de Dios, teniendo Su Espíritu, caminando en Su Presencia y estando en comunión con Él, aunque en el mundo, en lo superficial, banal, trivial e inútil, reine el cerdo infernal, satanás y delire y se excite haciéndose adorar.

 Simplemente tenemos que hacer aquello que El Señor quiere, ni mas ni menos, porque así carecemos de rebeldía, de orgullo, de amor propio y es de esta manera como echamos al adversario de nuestra vida, lo dejamos afuera y aparte.

 Así lo engañamos, porque al no hacernos adorar en el mundo, no le servimos, pierde el interés por nosotros y nos pierde de vista, debido a que el cerdito busca almas que le sirven para llenarlas de su inmundo espíritu de orgullo y así él hacerse adorar en ellas y servir por ellas.

 Si no nos hacemos adorar, nos toma por locos, tontos, inútiles, inservibles, etc., pero, el que es tales cosas es él, porque desesperado eternamente por conseguir eso sin saciarse nunca, es ser un loco, un inútil, un infeliz, etc., así como perder a Dios por delirar ser como Dios y aun mas que Él, también es locura, estupidez, etc.

EL OJO DEL dios FALSO



EL OJO DEL dios FALSO


 La presencia-reinado del adversario en las almas del mundo, forma una presencia-reinado suyo, un imperio, una comunidad espiritual rebelde, donde solos algunos cabecillas son conscientes de lo que sucede, el resto no tiene ni idea de lo que ocurre, pues las almas son ignorantes de las cuestiones espirituales.

 La presencia-reinado del adversario en las religiones, es decir, la ausencia de Dios debido a la preeminencia de los vicios en cuerpo, alma y espíritu de las personas que practican religiones, forma una presencia-reinado suyo, un imperio, una comunidad espiritual rebelde, donde solos algunos cabecillas son conscientes de lo que sucede, el resto no tiene ni idea de lo que ocurre, pues las almas son ignorantes de las cuestiones espirituales.

 La presencia-reinado de satanás, el adversario, en el mundo, ese estar unido a las almas y metido en sus vidas, forma una bestialidad deforme, tanto en el alma individual, como en las almas en su conjunto, la que llamamos, ‘leviatán’, o ‘bestia que surge del mar’.

 La presencia-reinado de satanás, el adversario, en las religiones, ese estar unido a las almas y metido en sus vidas, forma una bestialidad deforme, tanto en el alma individual, como en las almas en su conjunto, la que llamamos, ‘behemot’, o ‘bestia que surge de la tierra’.

 Con la comunidad espiritual rebelde, con las almas sometidas, dominadas, controladas espiritualmente, debido a que tienen orgullo, amor propio, miedo, preocupación por sí, vicios, ambiciones, perversiones, etc., y no amor a Dios, el enemigo se opone y presenta ante Dios desafiándolo, provocándolo, burlándose.

 Las almas rebeldes y sucias, impuras, del mundo, son la contrapartida de la Naturaleza Humana de Cristo, y las almas viciosas, sucias, corruptas en las religiones, son la contrapartida de la Naturaleza Divina del Señor, así es que presenta ante Dios y le opone un cuerpo místico de cristo según la versión infernal.

 Así es como el adversario se llena de orgullo, satisface, porque el eterno monito remedador de Dios, siempre quiere tener en sus malditos celos y envidia, lo mismo que Dios tiene y hacer lo mismo que Él hace, pero, lógicamente, siempre opuesto, según su versión infernal y poniéndose él caprichosamente como dios y señor.

 Celoso, envidioso, preocupado por él mismo, quiere por un lado hacer lo mismo que Dios demandando y exigiendo que la humanidad lo adore a él, y por el otro lado, cuando no esta conforme, busca y persigue para imponer que los mismos que adoraron a Dios, lo adoren a él, así es que ha conseguido llevarse cautiva a toda la humanidad corrompiéndola, sometiéndola a su inmundo, abominable y repulsivo espíritu de orgullo, amor propio, miedo, preocupación por sí, etc.

 En el libro “Mística Ciudad de Dios”, de la V. S. de Dios, S. María de Jesús de Ágreda, esta descrito un claro ejemplo de cómo el adversario quiso un grupo de adoradoras supuestamente vírgenes y así construyó el prostíbulo de diana, el reconocido templo de diana en éfeso.

 Dios tiene dos Ojos, considerar que, desde el principio esta escrito que el hombre esta hecho a Imagen y Semejanza de Dios, y nosotros tenemos dos ojos, no uno. Otro misterio se esconde detrás de esto, los dos ojos simbolizan las dos naturalezas que el hombre tenía antes del pecado original, cuando era verdaderamente espiritual y permanecía unido a Dios.

 Ocurrido el pecado original, se cerró el paraíso y quedamos hundidos y sumergidos en nuestra naturaleza humana, privados de la comunión con Dios y privados de participar en Su Ser-Naturaleza Divina.

 Por otro lado, el adversario que fue creado por Dios como ángel, no llegó a ver a Dios porque no pasó la prueba, se adoró a sí mismo en lugar de adorar a Dios, ni tuvo posibilidad de participar en el Ser Divino, por ello tuvo y tiene un solo ojo, de manera que es a un dios falso que adoran todos los que lo representan y ven con un solo ojo, adoran directamente a satanás.

 Como puede leerse en las Revelaciones a la Santa A. C. de Emmerich sobre el antiguo testamento, de las garras de déceter, o derceto, y semiramis, surgen el culto al adversario, la magia y toda esa inmundicia abominable en babilonia, luego lo contagian a egipto, dos lugares donde el que era el pueblo elegido anduvo, donde se formó el ocultismo judío, la kabalá, y desde donde después se pasó al sionismo y la masonería.

 De ahí es que pasó a adorarse a un dios falso de un solo ojo, desde la cuna del culto satánico en el mundo.

 De esta manera tenemos una pirámide, simbólicamente, en el mundo, a la izquierda esta leviatán, a la derecha behemot, y en la cúspide el asqueroso y repulsivo cerdo infernal, el falso dios de un solo ojo, con lo que tenemos uno de los símbolos del anticristo, de lo que es opuesto a cristo, que es satanás adorado por la humanidad, tanto en el mundo, leviatán, como en las religiones, behemot.

martes, 25 de junio de 2013

CORONAS DE ORGULLO



CORONAS DE ORGULLO

 Requiere esfuerzo, sacrificio, dedicación, valentía, etc., seguir al Señor en Verdad, por lo que no tiene muchos verdaderos seguidores, de palabras tal vez sí, pero de verdad, no, no los hay, incluso con los dedos de una mano se cuentan.

 ¿Cuántas almas siguen al Señor hasta la muerte?, nadie renuncia a sí mismo ya en estos tiempos, al contrario, todo es capricho, rebeldía, superficialidad, reniego, no hay quién quiera obedecer a Dios, porque no hay quién quiera amar a Dios en verdad, confiar y perseverar.

 Mas bien cada uno se desespera por seguir conformando su orgullo, por ello quiere hacerse adorar por Dios y por la humanidad, entregándose al orgullo-amor propio, poniéndose a disposición del adversario y entregándole de esta manera todo cuanto es, tiene, dispone, para que él sea dueño y disponga como señor real en sustitución de Dios y del Señor.

 Reniega el cerdo infernal de que amemos a Dios, de que queramos obedecerlo, por ello nos maltrata, castiga y hace padecer, supone que por este camino va a conseguir lo que quiere, y desgraciadamente tiene razón, porque no hay almas que abracen el martirio espiritual de estos tiempos, que se esfuercen por perseverar en la Fe, en la Esperanza y en la Caridad sacrificándose a sí, haciéndose ofrenda real a Dios.

 Considerar que tenemos al traidor adentro, así es que desde adentro nos maltrata, castiga y también vomita su odio, de manera que acabamos odiándonos a nosotros mismos, llenos de autodesprecio, aborreciéndonos, culpándonos, arrebatados por una furia que, mientras no maltrata y odia a otros, nos maltrata y odia a nosotros.

 Comprender acá la razón por la que estamos siempre en guerra, porque tenemos odio-muerte-vacío en el interior, no amamos a Dios, no lo aceptamos, somos rebeldes y eso genera podredumbre, provoca que la muerte eterna anide, se instale y establezca.

 Es la hora de confiar en Dios, de creer en Su Amor, de perseverar y esforzarnos por buscar la Verdad, El Bien y lo Bueno, al Que Es Bueno, a Dios mismo, renunciando a nosotros como acto de amor y de verdadero sacrificio libertador para Que Se Haga Su Voluntad.

 La Verdad es que tenemos que dejar de preocuparnos por nosotros y por sobretodo, dejar de tenernos lástima, de autocompadecernos, de mirarnos con miedo, culpa y autodesprecio, porque es así como odiamos y aborrecemos lo que somos y tenemos, y es ahí donde deseamos, ambicionamos, queremos otra cosa, no estando nunca conformes, porque generamos podredumbre, odio, veneno, lo que nos impide estar satisfechos aun saciándonos.

 El problema central y real es éste, nos miramos a nosotros mismos con autodesprecio, con odio, bronca, nos tenemos lástima, y de esta manera es que deseamos ser admirados, adorados, reconocidos, etc., dedicándonos a ello como tontos, suponiendo que es salvación y no viendo que es la causa de la corrupción espiritual y miseria abominable que nos corroe-corrompe sumergiéndonos en la ruina y muerte eterna.

 Estamos generando o provocando lo mismo que nos arruina-corrompe-estropea, el amor propio, el orgullo, ese deseo angustiante y desesperante de lograr ser adorados, admirados, obedecidos, tomados en cuenta, etc., cosa que ocurre porque no queremos dejar de autocompdecernos, de mirarnos con lástima y bronca, odio y desprecio.

 Debemos dejar de querer ocuparnos de nosotros mismos, tenemos que abandonar el intento inútil de protegernos y de valernos por cuenta propia, porque eso es miedo, desconfianza, negación de la Fe y prescindir de Dios, es un camino inútil donde creemos hallar seguridad, pero en realidad es el camino donde encontramos la perdición porque consiste en renegar de Dios, prescindir de Él, oponernos como tontos cobardes, miedosos y desamorados que somos y que queremos ser.

 No es estamos dejando vencer, ganar, dominar, someter por la poca voluntad que tenemos de amar, por el mucho y siempre creciente deseo de ser adorados, porque no queremos hacer un esfuerzo, perseverar, al contrario, buscamos como tontos cortar el enlace con Dios, lo que nos liga, ata, une.

 Como tontos no cortamos el lazo que nos ahorca, la dependencia de nosotros mismos, ese querer creer que por cuenta propia podremos algo u obtendremos lo que queremos, deseamos, ambicionamos.

 Debemos dejar de valernos por cuenta propia porque es ahí donde entablamos una guerra contra Dios, rivalizamos contra Él, dado que nos alzamos orgullosos y desafiantes presumiendo de poder ser adorados, obedecidos, diciendo que lo merecemos, no viendo que es el orgullo lo que ahí nos domina, somete y se nos impone.

 Como no hay verdadero amor a Dios y no estamos del todo unidos a Él, hay vacío y desolación, tenemos oscuridad adentro, espíritu de muerte eterna-orgullo-amor propio, de manera que nos movemos dominados por esta oscuridad siempre creciente a tratar de lograr ser adorados, incluso diciendo que amamos a Dios o es por y para Él, negando la mas clara y simple verdad, el miedo nos domina y hacemos cualquier cosa para aliviarnos y librarnos, menos, lo que debemos hacer que es vencerlo.

 Sentimos en nosotros lo que siente el adversario, porque esta ese vacío donde puede entrar y estar, de manera que no somos dueños de nosotros, pues impera, se impone y nos arrastra, debido a que sus sentimientos los sentimos y tenemos como propios.

 Es como una erupción volcánica que se mueve en el interior, es como si la mitad izquierda de nosotros se rebelara e impusiera, a la vez que se retuerce de odio y furia, resentimiento y escupe veneno, dado que son como llagas llenas de pus que se forman.

 Antes de ser vencidos y arruinados por la rebeldía orgullosa-miedosa que se alza, debemos vencerla esforzándonos por renunciar a nosotros mismos y por perseverar en la verdadera confianza en Dios.

 Las almas no lo hacen, por ello caen víctimas de sí, de su orgullo y son prisioneras del adversario y de la muerte eterna, así es que, sobre sí llevan o lucen orgullosas una corona que no s un éxito como creen, sino una maldita derrota, una gran humillación, un abominable cuerno desafiante, provocador y cuestionador contra Dios.

 Las coronas de orgullo que lucen las almas suponiendo que son victoriosas en el mundo y dedicándose a hacerse adorar, ver, obedecer, reconocer, son un insulto contra Dios, tanto mas si se trata de almas que dicen tener fe o servir a Dios, o como se dice y usa ahora, servir al hermano, mientras se impone la abominable doctrina satánica de fraternidad universal.

 Las coronas de orgullo, son espíritus muertos, es el espíritu de la muerte eterna que corona la corrupción y degradación de las almas, es como un sombrero de excremento satánico que las almas pasean sobre la faz de la tierra, y encima, sintiéndose satisfechas mientras demandan, adoración, reconocimiento, aceptación, fingiendo interés y adulando a otras almas en su abominable desolación-vacío, en su falta de Dios y negación de Él, o simplemente en su orgullo abominable que es en lo que consiste tales cosas.

EL ÁRBOL DE LA VIDA



EL ÁRBOL DE LA VIDA

 Considerar que el adversario es un perro que ladra, pero no muerde, que intimida y atemoriza, pero no sirve para nada, un maldito charlatán embustero desesperado por lograr ser adorado, aceptado, tomado en cuenta.

 Tiene a su favor que esta infiltrado en nosotros, que estamos vacíos, desolados, faltos de amor a Dios y por ello puede entrar, instalarse y manipularnos haciéndonos sentir lo que él es, y creer lo que se le antoje.

 Tenemos que esforzarnos por confiar en Dios, por perseverar en El Camino de Su Voluntad venciendo y rechazando al enemigo que desde adentro quiere arrastrarnos, someternos, dominarnos, oponernos a Dios y postrarnos en tinieblas, imponiéndonos que nos preocupemos por nosotros, porque ahí en realidad lo hacemos por él que es el que estando infiltrado, nos transfunde sus sentimientos.

 Mientras nos preocupamos por nosotros y nos dedicamos a satisfacernos, estamos dedicándonos a conformar a satanás presente en nosotros por ese espíritu de orgullo-amor propio dominando el ‘yo’.

 Lo que hace El Señor es provocar que surja la rebeldía ahora para que podamos purgarla, renunciarla, para que pueda Él liberarnos, cosa que quiere para que no nos perjudique ni nos traicione después, también para evitar que se siga generando al querer y manifestar el deseo puro de ser libres de todo mal.

 No podemos, ni debemos impedir que el adversario haga sus obras en y con los suyos en el mundo, pero, tampoco ellos pueden impedir Que Dios Obre-Pase-Intervenga-Vuelva, por ello, por mas escándalo que haga, por mas que proteste y por mas grande berrinche que haga el adversario, o hagan los suyos, no van a poder poner sus inmundas garras sobre Dios o sobre lo que es de Él.

 Podrán tomar lo que Dios quiere perder, es decir aquello y aquellos que, como judas, llevan en sí la perdición adorándola y adorándose, pero no pueden extender sus abominables e inmundas garras corruptoras sobre lo que pertenece verdaderamente a Dios.

 Pertenece verdaderamente a Dios aquello que se le ha consagrado, aquellos que se le han consagrado, de manera que no debemos temer por nosotros, ni por los nuestros, porque El Señor lo dijo la primera vez que Pasó por el mundo, “No se perdió ninguno, sino solo el que debía perderse, el que llevaba en sí la perdición”.

 Se pierde el que quiere, no los que hacen un esfuerzo por amar a Dios, perseverar en la Fe, por renunciar a sí mismos.

 Tampoco se pierden aquellos por los que oramos, intercedemos y nos sacrificamos, salvo que manifiesten muy clara y decididamente que quieren perderse.

 Lo que ocurre en estos tiempos es la zaranda d la tamización, otra vez tiene satanás permiso para sacudir al mundo como a espiga que se limpia, pero, también otra vez tenemos la Oración-Intercesión del Señor por nosotros y para que nuestra Fe débil y miserable no se venga al suelo.

 Todos tenemos debilidad, humanidad, y ésta prevalece, se impone, por un tiempo, momento, nos nubla, tapa y sepulta, pero, es nuestra responsabilidad vencerla, recortarla, podarla y liberarnos de ella, eligiendo como siempre al Señor para poder así crecer en pureza y para colaborar en llevar la cara de rebeldía de otros y clavarla en La Santa Cruz de la Obediencia y Perseverancia en El Camino de la Revelación de La Voluntad de Dios.

 La confusión es grande en estos tiempos, las tinieblas son muy densas, mas que manto se ha vuelto una cortina pesada de hierro que golpea a las almas o manto de plomo que las aplasta y oprime. Lo peor, es el maldito engaño infernal donde las almas celebran la esclavitud como liberación.

 Espiritualmente es como si ocurriese un violento y gran terremoto que partiera la tierra, porque se esta produciendo El Juicio de Dios, EL Paso del Señor, de manera que las almas quedan místicamente a su derecha o izquierda, porque Él Es Crucificado en medio y con y por Él todos somos Crucificados.

 A su izquierda estaba el mal ladrón, a su derecha el que se rectificó, corrigió, convirtió, pero ladrón igual, lo que nos da a entender que somos todos ladrones, el Único Santo Inocente, Víctima Pura, Es El Señor Crucificado en medio.

 Somos todos ladrones porque todos hemos robado a Dios, le hemos robado esa vida que pretendimos vivir por y para nosotros, le hemos robado la libertad y no lo hemos dejado decidir, y en definitiva nos hemos robado a nosotros mismos privándonos de Vida Eterna, sometiéndonos a las tinieblas encaminándonos a la perdición por renegar de la Voluntad de Dios.

 Es la hora, el momento de realizar lo que en el suplicio hizo el buen ladrón, reconocer el pecado, pedir perdón, defender al Señor, atestiguar la Verdad y aceptar la Cruz que nos toca como medio de pago por lo que hicimos y como medio de purificación, así como medio de victoria sobre nosotros mismos y de real liberación.

 El Árbol de la Vida, Es La Santa Cruz de la Revelación, por ello es que estamos sumidos en la muerte eterna, porque lo hemos echado abajo, no colaboramos con la Revelación, nos oponemos a Dios y así, a nuestro Verdadero y Eterno Bien.

 En el Árbol de la Revelación, todo debe ser ofrecido y de éste todo debe ser recibido, es decir, todo tiene que pasar por La Santa Cruz de la Revelación de Dios, tiene que ser juzgado por Él, a todo debemos renunciar y entregárselo, para recibirlo de Él como Don.

lunes, 24 de junio de 2013

LA PERSEVERANCIA TIENE PREMIO



LA PERSEVERANCIA TIENE PREMIO

 Nos tienta, provoca y desafía, sabe que somos orgullosos, presuntuosos, y que siendo humillados, vamos a reaccionar, por ello nos tiende trampas tontas donde caemos y acabamos haciéndolo que el adversario quiere.

 ‘No harías tal cosa’, dice o sugiere al alma, cuando en realidad, lo que esta buscando es su rebeldía, miedo, orgullo y desconfianza para que haga eso.

 Recordar que el adversario es manipulador, hipnotizador y que tiene mucha experiencia, de milenios, engañando a las almas y a grupos de almas, por ello, no podemos valernos por nosotros mismos y pretender pasar sobre la faz de la tierra haciendo lo que se nos viene en ganas, tenemos que aprender a prestar atención humildemente a Dios, a hacerle caso a Él, a escucharlo y discernir Su Voluntad para no ser engañados por satanás.

 Se dedica a la guerra el adversario, por ello no debemos tomarlo en cuenta, no nos mueve ni tampoco inclina a que busquemos algo bueno, ni le interesa que consigamos lo que queremos, el fin que persigue en realidad es arrastrarnos a la guerra, conducirnos a la ruina, tenernos dominados, sometidos, esclavizados y hacernos pelear contra Dios y cualquiera por orgullo, amor propio, presunción, suponiendo que buscamos algo bueno y conveniente, necesario o urgente, no viendo que en realidad, pasamos a ser instrumentos suyos.

 Considerar que nos esta provocando, desafinado, es un cerdito celoso preocupado por él mismo que se desespera por lograr que le presten atención, hagan caso, lo miren y reciban, por ello, le ganamos no imponiéndonosle, sino ignorándolo, no haciéndole caso, no prestándole atención.

 No tenemos que dedicarnos a buscar una solución histérica, angustiante y desesperada a lo que nos preocupa, ni debemos pelear contra otros, ni defendernos, ni nada, simplemente debemos renunciar a nosotros mismos, dejar de pensar en el yo-ego y empezar a buscar a Dios, colaborando en Que Se Haga Su Voluntad, Que Reine y triunfe en nuestra vida.

 Verdaderamente despojados denostaros mismos, como de una cáscara, podemos seguir verdaderamente al Señor, colaborar con en lo que Él Quiera.

 No solo debemos consagrarnos nosotros mismos a Dios, sino que debemos consagra a otros, lo que significa que debemos renunciar a neutra voluntad para colocarnos a disposición de dios, pero también ayudar para que otros hagan lo mismo, dado que es así como comienza la vida y la felicidad, porque ahí entramos en comunión con Dios y se abren las puertas de Su Corazón, del paraíso.

 No solo de palabra ayudamos a otros a consagrarse a Dios, sino padeciendo con ellos, compartiendo sus pruebas, soportando ataques, asaltos infernales, protegiéndolos, defendiéndolos y orando para que así puedan elegir a Dios, renunciar a sí y perseverar en El Camino aquellos que no saben, no entienden y están ajenos a estas cuestiones simples espirituales, mas reales que la realidad material que angustia y desespera a muchos, pero de la que están la mayoría e las almas en tinieblas, ignorantes y alejadas.

 Considerar que estaría asquerosamente alegre el adversario si logra imponernos que desconfiemos de Dios, que dejemos de amarlo y de seguirlo, por ello, no hay que dejarse, engañar, confundir y enredar, debemos esforzarnos por prestar atención y por confiar mas cuando menos humanamente lo haríamos, considerando por otro lado que la perseverancia siempre tiene premio, y Que Dios Es Fiel.

 Para el adversario es absolutamente inútil esperar, perseverar, confiar, porque él ya está perdido y eso es un hecho irremediable, pero para nosotros, confiar, esperar, perseverar, amar a Dios, es la razón de nuestra vida.

 No puede ni podrá remediar el hecho de que ya esta perdido, podrá engañarse a sí y engañar a muchos haciéndose adorar momentáneamente, pero, esta perdido para siempre, porque es lo que eligió, porque renegó contra Dios siempre y porque quiso ser un maldito orgulloso delirante de soberbia solo preocupado por él mismo.

 Todo lo que construye el adversario con desesperación e histeria insoportable en el mundo es para engañarse él mismo, para seguir mintiéndose, para huir del hecho de que esta irremediablemente perdido. Luego quiere engañar a otros y hacerles creer que es un dios y que es incluso mas que Dios, porque tal ha sido y será su orgullo, su delirio, su fantasía-mentira, incluso hasta hay quienes creen que son extraterrestres, y desgraciadamente son gente peligrosa porque tiene poder en el mundo sobre otras almas.

 ¿Cuánto dura un engaño?, menos que la pobre y miserable vida del que engaña, sin embargo, muchos se desviven y apuestan su vida eterna para hacerse adorar en el mundo con y como el adversario contribuyendo a su engaño universal, el que también durará poco, debido a que no tiene el perverso, satanás, capacidad para sostenerlo y perpetuarlo en el tiempo, y por supuesto que Dios no le va a ayudar a hacerlo.

sábado, 22 de junio de 2013

EL MIEDO INFUNDIDO POR EL ADVERSARIO



EL MIEDO INFUNDIDO POR EL ADVERSARIO

 ‘Yo acá estoy bien, tengo lo que necesito, ¿Para qué me voy a meter en preocupaciones inútiles?’, dice un alma que esta sumida en tinieblas, absorta en el miedo esforzándose por convencerse de que no necesita confiar en Dios, creer en Él, que no tiene que hacerle caso ni prestarle atención.

 Tal razonamiento, es como el de aquel que se construyó una vida sin Dios exitosa en el mundo y totalmente dedicada a sí mismo, sin pensar que esa misma noche le era reclamada su alma.

 Las almas con miedo, preocupadas por sí, es decir, sin Dios, buscan la falsa seguridad de querer creer que están seguras, de que no hay problema alguno y de que todo esta y estará bien, por ello acaban por volverse voluntariamente ciegas

 Esta estupidez cobarde hace de complicidad para que satanás y los suyos puedan hacer lo que quieran aun a simple vista, en pleno día, porque no hay peor ciego que el que no puede ver.

 Desgraciadamente, las almas así, terminan por abrir los ojos cuando ya es muy tarde, cuando se hallan en pleno abismo, cuando llega la gran inundación, cuando cae el cielo, cuando están ante un diluvio de castigos, es decir, cuando son traicionadas por sus supuestos amigos y aliados, aquellos que adoraron como salvadores, protectores, etc.

 Notar lo que ocurrió  ala gente en el tiempo de Noé, se burlaban de éste, le hacían la contra, pero la inundación llegó, el diluvio no paró y se ahogaron irremediablemente.

 El miedo, la preocupación por sí nos lleva a querer creernos falsamente seguros, a esforzarnos por mentirnos y engañarnos, de manera que tenemos un traidor adentro que nos hace creer que nada sucede, que nada ocurrirá, para que nos desenfrenemos, enorgullezcamos, volvamos arrogantes y presumidos, pero, cuando menos lo esperamos, llega el golpe a traición, un baldazo de agua fría, un telón de acero golpeando en la nuca y decapitando, impidiendo que seamos dueños de nosotros mismos y pasemos a ser esclavos de satanás manipulados como marionetas.

 Que la mayoría de las almas se encuentre en decadente estado espiritual, no significa que todas se hallen corruptas y sean desamoradas, siempre hay un resto, siempre Dios se reserva un resto o minoría fiel, incluso, como dice G. Orwell en su novela distópica “1984”, ‘una minoría de uno solo’.

 Este resto o minoría fiel, es el que ama a Dos en verdad, aquellas almas esparcidas por el mundo que renuncian a su voluntad propia para que en ellas, en su vida, Se Haga la Divina Voluntad, y de esta manera Dios Viva y Reine, triunfe y Vuelva, porque si entra en estas almas, entra en el mundo por medio de ellas en las que Se Halla Vivo y Presente, cual Llama Ardiente de Luz-Vida-Verdad.

 Por el amor que éstas almas le dan al Señor aceptándolo, recibiéndolo, buscándolo, queriendo pertenecerle, Él puede estar, Venir, Volver, Permanecer, etc., realizando así su triunfo, del que solo son partícipes aquellos que creen, para el resto son las tinieblas de afuera donde el llanto y rechinar de dientes, donde solo hay vacío y desolación, muerte, frío e imperio de satanás, el que, sintiendo miedo y preocupación por sí ante la nueva Presencia misteriosa de Dios en el mundo, se pone mas histérico e insoportable.

 No dice Dios al adversario lo que hace o va a hacer, y como el perverso permanece encerrado en tinieblas, no ve, ni puede ver a Dios ni aun teniéndolo delante, debido a que, si lo pudiese ver saldría de su infierno lo que es imposible porque ya se ha perdido para siempre.

 Así es que, por medio de las almas que han creído al Señor y lo han recibido dejándose mortificar por Su Revelación, corregir, crucificar, liberar del orgullo, El Señor puede encontrase Vivo y Presente en el mundo, y si bien el adversario no puede verlo, lo presiente, entonces, e llena de miedo, se preocupa aun mas por sí, teme por su reino-dominio, y es ahí donde se pone rígido, exigente, se vuelve severo y sumamente caprichoso y perverso.

 Esto quiere decir que atormenta mucho mas a las almas, se vuelve paranoico, se persigue y exige obediencia, se cree traicionado y él mismo castiga a sus colaboradores imponiendo un régimen de terror redoblado en el que hace sufrir y padecer castigando a las mismas almas que él rebeló contra Dios, aquellas que se dejaron seducir y engañar.

 Es así como las almas que eligieron ser sin-Dios, las que no aceptaron al Señor en su Revelación, conocerán ahora tormentos indecibles, pues el adversario tiene miedo, esta preocupado por él mismo y se defiende volviéndose mas exigente, severo, rígido, perverso, despiadado.

 Las almas que no eligieron a Dios, eligieron al adversario, las que no quisieron renunciar a sí mismas por amor a Dios, le abrieron la puerta al enemigo, así es que lo tienen adentro, por ello pueden sentir lo que él siente, padecer lo que él padece, de manera que, si el adversario tiene miedo ante la nueva presencia de Dios que no logra comprender, las almas a él adheridas, sometidas, también sienten miedo, se preocupan y ven oscurecer su vida, porque el adversario presente en ellas, esta preocupado y les transfunde su preocupación por sí creciente.

 No comprende el adversario la razón, no entiende, y por supuesto que Dios no le explica, no le revela, ni le avisa nada, entonces, se desespera y en su mismo miedo termina arruinándose él mismo, porque desesperado, nervioso, histérico, destruye lo mismo que ha construido y mata a sus mismos colaboradores.

 No entiende la razón de percibir una nueva Presencia de Dios cuando él mismo se ha encargado de hacerlo odiar y rechazar tanto en el mundo como en las religiones imponiendo la fe en sí, el orgullo, el amor propio, la preocupación por sí, etc.

 No ve, ni puede ver Que El Señor Vuelve espiritualmente y lo hace por medio de aquellas almas que lo aceptan, reciben, que lo aman verdaderamente entregándose totalmente a Su Voluntad.

 Para no quedar confundidos y no ser arrastrados a oponemos a Dios aun no queriendo, debemos renunciar a todo orgullo, orar, buscar a Dios, pedirle que Revele la Verdad, entregarnos a Su Voluntad.

 Es bueno orar así, “Que retrocedan las tinieblas, y que surja La Luz, en El Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén”, o, “Que surja La Verdad, que se aparten sus enemigos y que huyan ante su faz los que la odian, en El Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén”.

TRAIDOR TRAICIONA SIEMPRE



TRAIDOR TRAICIONA SIEMPRE

 Dominados por el miedo, ahogados en la preocupación y llenos de desconfianza hacia Dios, creceos que Él no hace nada, no interviene, que se mantiene al margen y es indiferente, peor no es así, eso lo creemos nosotros y eso quieren los enemigos espirituales que creamos para imponernos que no confiemos en Dios, que no creamos en su Amor y para tomarnos por completo.

 Somos nosotros los que no confiamos y no queremos hacerlo, los que dejamos que satanás se nos cuele por el patio trasero, los que nos entregamos al miedo y nos dejamos tomar, quitar la vida. Dejamos que el adversario entre en nuestra vida, que se meta, que opine, diga, sugiera, imponga, demande, etc., y si le damos lugar, si obramos por miedo, orgullo, amor propio, no solo lo hace en ese punto, aspecto, actividad, acción u omisión, sino que lo hace por completo.

 Es la peste negra entrando en el alma, su veneno maldito penetra desde el talón que mordisquea hasta la cabeza recorriendo todo el cuerpo. Un alma que teme por sí, que se preocupa celosamente por sí misma, esta dejando entrar al adversario en su interior y le esta dejando influenciar en su vida.

 Esto ocurre porque se le prestan oídos, admitimos que revele su inmundo pensamiento en nosotros a la vez que nos infunde su asqueroso sentimiento de miedo-preocupación, el que os endurece e inclina  ano querer amar, es así que no amamos ni queremos, elegimos encerrarnos, evadirnos, ocultarnos, suponiendo que nos defendemos.

 Son dos cosas que hace a la vez, infundir un pensamiento e infundir un sentimiento, lo que hace siempre en relación a alguna situación de la vida cotidiana, porque nos hace preocupar, temer por nosotros inclinándonos así a que no amemos, a que nos encerremos y a que queramos prevalecer e imponernos, volviéndonos caprichosos, violentos, odiosos, despreciativos, furiosos.

 Como tontos, cobardes, miedosos, dejamos a satanás que se meta en nuestra vida, porque admitimos sus sentimientos-pensamientos y no solo le permitimos que se revele en el interior, sino que le damos curso a sus sugerencias, sugestiones, inclinaciones, mociones, impulsos, etc., porque pensamos que son en nuestro favor, por y para nuestro bien, o que consisten en defensa de nuestros intereses, necesidades, etc.

 Así es como dejamos al adversario que entre en nuestra vida en un aspecto que nos preocupa, y que adquiera el control, pues suponemos que nos va guiando en nuestro favor y que sí se preocupa por nosotros, pero, es una trampa, al perverso cerdo infernal le importa nada de nosotros y de nuestras preocupaciones o necesidades, a él solo le interesa imponerse, entrar y comenzar a adueñarse por completo.

 El interés del adversario es entrar con algo que nos preocupa o interesa, luego, se instala, y como la guerrilla dentro de un país, busca consolidar su poder, arruinar, nos va traicionando por detrás cuando sonríe hipócritamente por delante, porque conspira, trabaja a nuestras espaldas para someternos por completo.

 Entra por un aspecto, una cuestión, una cosa en nuestra vida, pero, luego se mete absolutamente en todo y no hay defensa, protección, porque el enemigo lo tenemos adentro y descontrolado, no somos dueños de nosotros mismos y hasta hacemos y decimos lo que no queremos.

 Es espeluznante, desolador, abrumador, abominablemente horrible, pero por la falta de amor a Dios y de Presencia suya real en el interior, en el alma, somos reales marionetas o títeres en las garras del adversario, y si lo admitimos como cómplice para conseguir lo que queríamos, no podemos quejarnos que después se meta en lo que no queremos y nos arruine por completo, que haga lo que él quiera en y de nosotros cambiándonos o reformándonos por completo la vida.

 Si obramos por orgullo-amor propio en contra de Dios, en rebeldía contra Él en algo, estamos admitiendo la complicidad con el adversario, y si bien se muestra amigable, afable, es cómplice y cumplidor en eso, esta conspirando a espaldas nuestra para tomarnos por completo, reducirnos a la esclavitud, someternos a sus caprichos y no lo vemos hasta que comienza a hacer lo que quiere en cualquier aspecto de nuestra vida, donde comprobamos que no es fiel, sino que siempre fue traidor interesado por él mismo, pero, no podemos quejarnos, lo hemos llamado, buscado y lo hemos elegido como cómplice parara conseguir la satisfacción de los caprichos que queríamos en rebeldía contra dios.

 Lo que ocurre individualmente, es similar a lo que sucede generalmente, así es que no podemos quejarnos de la influencia del adversario en el mundo si se lo ha elegido, buscado, querido, preferido, adorado en total reniego caprichoso y engreído contra Dios.

 El traidor traiciona por mas que se finja amigo, por ello, si nos tenemos lástima, pena y autocompasión, el adversario finge interés, preocupación y colaboración, pero, es solo para entrar, penetrar en la vida y adueñarse, al final siempre traiciona y se elige a él mismo llevándonos a la ruina, sometiéndonos a una horrible esclavitud.