lunes, 30 de septiembre de 2013

LA RUINA DE LA HUMANIDAD




LA RUINA DE LA HUMANIDAD

 

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EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER




EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER:





EL DESCONTROLADO CONTROLA



EL DESCONTROLADO CONTROLA

 Tenemos un ego insaciable, inconformable, solo comparable al de satanás, y esto significa que tenemos un abismo eterno adentro imposible de llenar, el que es producto de rechazar a Dios, de renegar de Su Voluntad, de prescindir de Él.

 Para colmo de males continuamos haciendo lo que nos ha llevado a esta terrible y nefasta situación, prescindir de Dios, dedicarnos a nosotros mismos, empeñarnos en conformar y satisfacer la propia voluntad, cuando deberíamos emprender el camino exactamente contrario, buscar la Voluntad de Dios y colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida.

 Tanto hemos prescindido y renegado de Dios que hemos generado un ego insaciable, es decir, un abismo eterno, y es éste el que nos esta devorando y autodestruyendo porque nos carcome como si de pirañas se tratase. Peor aun es lo que provoca, porque estando separados de Dios, nos exponemos a todos los enemigos espirituales que pueden rondarnos y saciarse en y de nosotros como buitres de un cadáver.

 Al apartarnos de Dios provocamos un círculo vicioso del que es muy difícil salir, y conforme pasa el tiempo en rebeldía contra Él, llega a ser imposible, y a esto es a lo que hemos llegado en el conjunto de la humanidad. Tal círculo vicioso consiste en que faltando de Dios tratamos de llenarnos, saciarnos, conformarnos, pero al dedicarnos a nosotros mismos, provocamos mas olvido de Dios, reniego contra Él, ausencia suya, creyéndonos por ello habilitados, justificados, para continuar dedicándonos a nosotros y olvidándonos y prescindiendo de Él.

 De esta manera es que va creciendo el orgullo, el amor propio, o sea, las tinieblas, que vienen a ser como al humedad del pozo-abismo que se genera cuando provocamos que Dios se ausente, cuando lo echamos y prescindimos de Él dedicándonos con desesperación, angustia y miedo a nosotros mismos.

 Ese ego insaciable que crece, ese deseo desesperante por lograr ser saciado, se vuelve insoportablemente omnipresente, llega a ser abominablemente desproporcionado, y como nunca le pusimos límites, llega a crecer tanto que nos doblega.

 Nos doblega en varios sentidos, primero porque nos domina, segundo porque nos vacía carcomiéndonos y devorándonos mientras crece desde las entrañas, y tercero, porque va acumulando como el excremento de todo lo que devora sobre nosotros, generando así un peso que nos obliga también a continuar hundiéndonos, abismándonos, encerrándonos en nosotros mismos.

 Nos devora las entrañas dejándonos con un gran agujero en éstas, lo que provoca que nos quebremos desmoronándonos, hundiéndonos en nosotros mismos aun no queriendo. Esto significa que acabamos perdiéndonos por el miedo, por la preocupación por sí, algo que crece-fermenta inevitablemente en las almas cuando prescinden de Dios, cuando reniegan de Él y se dedican a hacerse adorar.

 El orgullo-amor propio se vuelve desbordante, desmesurado, crece tanto que nos controla, domina, somete, doblega y nos obliga a continuar alimentándolo, satisfaciéndolo, engordándolo como a un chancho.

 Como no tuvo límites cuando se le podían y debían colocar, no los reconoce ni acepta ahora, se desborda descontroladamente y eso es inevitable ya, de manera que sucumbimos a merced de nuestro ego insaciable, del orgullo inconformable, por ese deseo de adoración satánico.

 El ego-orgullo no controlado se descontrola y nos controla, creció tanto que nos doblega y somete postrándonos a los pies de satanás, imponiéndonos que lo adoremos, obedezcamos y nos entreguemos perteneciéndole, y esto sucede con la ignorancia total de las almas que continúan perdiéndose y enterrándose en el mundo mientras se ahogan en la inútil preocupación por sí y se pierden en la no menos inútil dedicación a construir su orgullo, su autodestrucción eterna.

SIGUEN INDIFERENTES A DIOS Y NO NOTAN SU AUSENCIA



SIGUEN INDIFERENTES A DIOS Y NO NOTAN SU AUSENCIA

 Habiendo pasado, habiéndose Revelado, habiendo intervenido en la historia nuevamente, El Señor fue rechazado, condenado, perseguido, echado del mundo, Su Revelación fue combatida como si de la peste se tratase por las autoridades del mundo y de la religión, a la vez que en las almas en general solo había indiferencia.

 Sucedió en el mundo lo mismo que con cualquier alma en particular, el adversario se desesperó por combatir la Revelación, por apagar la Luz, por impedir El Paso del Señor, y como sucedió en la Primera Venida del Señor, en la Segunda también lo logró.

 Las almas se dejaron distraer por el mundo, seducir por las cosas del mundo, abandonaron el Espíritu de Dios cambiándolo por el espíritu del mundo, se dedicaron a sí mismas, a buscar conquistas mundanas, se volvieron viciosas, corruptas, perversas, pero por sobre todo, desamoradas.

 Al no amar a Dios, al volverse indiferentes a Él, se convirtieron en impermeables a todo Bien, y conforme el nivel espiritual iba decayendo, conforme la corrupción espiritual avanzaba, también lo hacían las tinieblas envolviendo a las almas y al mundo.

 Así avanzó el frío atroz de la mas horrenda indiferencia hacia Dios, las almas se hundieron en sí mismas, se preocuparon por sí, se empeñaron en saciarse, conformarse, saciarse, etc., enviciándose de esta manera y generando una ambición depravada que las pervirtió hasta volverlas semejantes a demonios y no a hijas de Dios.

 Cada cual se dedicó a construir su orgullo, a entregarse a vicios generosamente prodigados por el adversario y sus siervos, adoradores y colaboradores, olvidándose alegremente de Dios, entregándose a la perdición con gusto, no solo degradándose y autodestruyéndose espiritualmente a sí, sino colaborando de esta manera en la destrucción del mundo y en la corrupción espiritual generalizada de la humanidad.

 Logró seducir a muchas almas el adversario y a las que no sedujo las oprimió, maltrató y aplastó para que, por otro camino acabaran en el mismo abismo de miedo, preocupación por sí, dedicación a sí mismo, y de esta manera la Revelación-Paso-Intervención del Señor, quedó de lado para la gran mayoría de las almas totalmente entregadas al mundo y atrapadas y perdidas en éste.

 Mientras la gran mayoría de las almas permaneció indiferente, ajena, tanto autoridades del mundo como de las religiones persiguieron y combatieron las Revelaciones del Señor, realizaron un servicio fiel a satanás eligiendo su condenación eterna como sucedió con las autoridades civiles y religiosas del tiempo de la Primera Venida del Señor.

 Fue recibido solo por puñados de almas El Señor, y no obstante, éstas tampoco perseveraron, sino que desviaron la obra, intervención y paso del Señor, no colaboraron como era debido y así llegó a ahogarse la Revelación, pues no hubo la respuesta necesaria, no se llegó a conversiones reales salvo contadas excepciones.

 Al final El Señor fue rechazado por las autoridades religiosas, del mundo, por el mundo, y hasta por las almas que habían comenzado a recibirlo al recibir a Su Precursora.

 Esto motivó la oscuridad espiritual que se padece en estos tiempos, el gran vacío, la gran desolación, la ausencia de Dios, no solo en las almas que continúan apegadas al mundo, sino en el mundo todo, produciéndose así la noche oscura de los tiempos, el definitivo fin de los tiempos.

 La ausencia de Dios ni siquiera es notada por las almas, pues cada una continúa dedicándose a sí misma, se desvive tratando de satisfacerse, saciarse y conformarse, yendo así por un camino de corrupción y autodestrucción irreversible.

 Las almas que dicen tener fe y practicar alguna religión, tampoco notan la ausencia de Dios, simplemente porque continúan con sus costumbres, se adaptaron a los cambios que hubo, pero siguen indiferentes a Dios mientras hablan de Él todo tiempo, es decir, siguen preocupadas por sí, por saciarse, conformarse y satisfacerse sin prestar atención a Dios, sin discernir Su Voluntad, y por lo tanto, sin obedecerlo.

domingo, 29 de septiembre de 2013

EL PARTIDO INTERNACIONAL, LEER




EL PARTIDO INTERNACIONAL, LEER:






NEW AGE



NEW AGE

 Si nuestra vida no depende de Dios, acabaremos por perderla mientras suponemos que tenemos una vida, mientras nos esforzamos por creer la mentira y enorgullecernos haciéndonos creer en ella.

 Como nos preocupamos por nosotros mismos, hacemos todo aquello que pueda procurarnos reconocimiento, aceptación, adoración, etc., es decir, alimentamos el orgullo ego-amor propio, construyendo así el olvido de Dios y provocándonos la autodestrucción.

 Así es como dejamos de lado a Dios, como prescindimos de Él y como también terminamos por negarlo, porque al apartarnos de Él, al dedicarnos a hacernos amar, sentimos el vacío y la desolación que nos provocamos, y después, nos dedicamos con mayor angustia, miedo y preocupación a hacernos amar, adular, adorar, suponiendo que así es como nos libramos del vacío y de la desolación, no queriendo ver-entender que así es como nos lo estamos provocando en un abominable círculo vicioso.

 Solo El Señor puede iluminarnos, Enseñarnos, Guiarnos, solo Él puede decir lo que esta bien y lo que esta mal, así como decirnos donde es que estamos entregándonos a la perdición y construyendo la ruina, pero, si no lo escuchamos, si no lo buscamos, si no le prestamos atención, terminamos enredándonos con demonios y acabamos por perdernos.

 Por mas que hagamos, nos movamos y esforcemos, si seguimos prescindiendo de Dios, oponiéndonos a Él, renegando de Su Voluntad, vamos a continuar vagando en tinieblas y esforzándonos por creer mentiras, pues el mismo miedo nos domina, somete y obliga a ello, por cobardía queremos creer que es verdad la fantasía para no ver la realidad deplorable.

 Así es que hay muchas almas hoy en día que se pierden en la new age, en ese espíritu infernal abominable que es el mismo espíritu de la muerte eterna, es el espíritu mas impuro de satanás, su veneno esencial, espíritu que fue inventado solo para estropear, corromper y arruinar a las almas.

 Fue inventado en el mundo, pero las almas que le dieron origen como medio de corrupción y de dominio de masas, para seducir a juventudes y arrastrarlas al sexo, a la droga y a la música, solo lo recibieron de satanás y trasmitieron sus ideas y sentimientos, sus gustos e intenciones, sus ambiciones y perversiones.

 Luego se provocó un sincretismo infernal reuniendo todo tipo de herejías, cultos extraños, etc., y se lo ofreció a las almas para que creyeran que eso era espiritualidad, culto y religión, cuando no deja de nutrirse del ocultismo, espiritismo y satanismo.

 Llegó a penetrar hasta a las religiones mismas que lo han adoptado con ligeros disimulos pero que no dejan de practicar en esencia sus postulados, es decir, el culto a la naturaleza, a lo creado, a la humanidad, a la tecnología, y luego, al dinero, el poder, la ambición, la fama, los demonios, etc.

 En esa abominación que es el espíritu mismo de satanás usado como medio de corrupción y perversión para controlar, dominar y someter, todo esta bien menos lo que es Verdaderamente Bueno y Verdadero, es decir, Dios, Su Voluntad, el buscarlo, el confiar en Él y seguirlo, el renunciar a sí y al orgullo.

 Tal espíritu inmundo y repulsivo debemos combatir, rechazar, repudiar, porque haciéndolo, estamos echando a satanás de la propia vida y del mundo, pero si no lo hacemos, lo estamos invitando a que pase y haga lo que siempre hizo, estragar, corromper, arruinar, estropear, destruir, etc.

 Como invención humana tuvo dos pilares ese espíritu inmundo, es decir, en dos sectores fue buscado, cultivado y recibido de satanás para luego ser transmitido al mundo. Uno fue el espiritismo de la sociedad teosófica, y otro fue la otan a través del instituto tavistock.

 No lo hicieron por acuerdo, sino por separado, uno con aspiraciones espirituales y el otro con aspiraciones materiales, pero ambos con perversidad y al servicio de satanás, para construir su reino-presencia en las almas y en el mundo.

EL MALTRATO DEL INÚTIL, (satanás)



EL MALTRATO DEL INÚTIL, (satanás)

 Nos odia el adversario si amamos a Dios con especial animosidad, perversidad, furia, simplemente porque es como una maldita prostituta histérica que se pone celosa, y por ello hace escándalo.

 Haga lo que haga, diga lo que diga, pretenda lo que pretenda, eso es y eso será, porque eso es lo que eligió ser, de manera que se pudra en su maldito infierno histeriqueando como la prostituta que eligió ser al querer adorarse a sí mismo vanidosa y enfermizamente.

 Nos odia, aborrece, esta mas que furioso, es como una mujer que se siente traicionada y hace escándalo queriendo llamar la atención, buscando provocar sentimientos de lástima, pena y compasión.

 Se dice agraviado, se expresa como si él fuese el ofendido, pero la ruina se la ha provocado él mismo al renegar de Dios, Dios no lo ha traicionado a él, él no es dios, y mucho menos es Dios, es como esas prostitutas que desfilan por los medios de comunicación haciendo escándalo para llamar la atención, pretendiendo dar lástima y buscando fama, dinero y poder.

 Quiere desviar la atención sobre la cuestión principal, el problema real es que se ha quedado afuera por su elección, no porque Dios fuese injusto, entonces, no debemos mirarlo con lástima, pena o compasión, eso es un sentimiento tan bajo como el infierno mismo.

 Siempre hizo lo mismo a lo largo de la historia, siempre buscó algo con lo que llamar la atención, provocar sentimientos de lástima o pena, porque quiere infiltrarse, meterse, apersonarse, encontrar una hendija por la que colarse para no quedarse afuera, donde el llanto y rechinar de dientes.

 Se arrepiente de su perversa elección, pero no porque realmente se haya arrepentido de lo que hizo o desee subsanar su error, se arrepiente egoístamente por él mismo, pensando en su situación, deseando un bienestar que no logra alcanzar, pues nada puede suplantar a Dios, a aquel que despreció.

 Quiere envolvernos con sus malditos razonamientos y perturbarnos con sus horrendos sentimientos, busca someternos, aplastarnos, doblegarnos, quiere que nos miremos con lástima, pena y autocompasión, que nos despreciemos y apenemos.

 Busca eso para imponernos que nos arrepintamos de haber elegido a Dios y de no haberlo elegido a él. Es un trabajo espiritual y psicológico, porque nos atormenta espiritualmente para doblegarnos psicológicamente y así someternos, lograr imponernos su voluntad, arrastrarnos a que lo conformemos en sus caprichos.

 El maltrato espiritual procede primero de que se echa encima con su inmundo, asqueroso y repulsivo ser haciéndonos sentir su peso. Ahí también padecemos el vacío de su ser asqueroso, vemos a Dios ausente y/o lejano, porque hay un cerdo en medio como eclipsándolo, un idiota que se desespera por ser aceptado, mirado y tomado en cuenta, al que por supuesto llamamos ‘satanás’ entre otros nombres propios muy bien ganados que tiene.

 También nos maltrata espiritualmente con castigos y tormentos, físicamente sería como una tortura, como un interrogatorio, o peor, como un claro lavado de cerebros, así como el que describe G. Orwell en su libro “1984” que padece el personaje principal.

 Por medio de tormentos, humillaciones y padecimientos, va borrando pensamientos, ideas, etc., e impone las suyas como verdades, logrando así cambiar la voluntad, imponer la suya, determinando el comportamiento.

 En definitiva, pretende obtener por la fuerza lo que no pudo lograr con tentaciones, engaños, seducciones, ardides, etc., demostrando al final que es un maldito caprichoso preocupado por él mismo al que no le importa mas nada que imponerse, prevalecer, triunfar.

 Esa desesperación por prevalecer, ganar, triunfar, en definitiva, por imponer su maldita voluntad, es solo la prueba de que se trata de un maldito perdedor, un inútil, un pobre infeliz que quiere saciar su ego y defender su orgullo, que se desespera por alimentar su amor propio simplemente porque tiene miedo y no puede soportar o aceptar la idea de ser derrotado.

sábado, 28 de septiembre de 2013

LA CAÍDA DE LA IGLESIA CATÓLICA, LEER




LA CAÍDA DE LA IGLESIA CATÓLICA, LEER:





EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER





EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER:







SE HALLA PRESENTE EL AUSENTE



SE HALLA PRESENTE EL AUSENTE

 Hemos alimentado el ego, es decir, hemos cultivado el vacío, la ausencia de Dios, la negación de Él, la oposición y el reniego, la rebeldía y la corrupción, entonces, hemos manifestado que queremos y elegimos la perdición en lugar de la salvación.

 No hemos buscado la Voluntad de Dios, no le hemos hecho caso a Dios, ni le hemos prestado la debida atención, entonces, hemos elegido la perdición que comienza a caer sobre la humanidad, hemos elegido la ausencia de Dios donde puede hacerse presente el adversario.

 Como siempre, satanás no se presenta cuando Dios esta, sino cuando Dios no esta, lo vemos ya desde el génesis, en el relato del pecado original. Como en aquel entonces, tampoco lo hace en su grosero y repugnante ser, sino que lo hace en forma seductora, lisonjera, zalamera, porque si lo viésemos tal cual es, sentaríamos una natural repugnancia hacia aquel que es la descomposición en sí misma, hacia a aquel que se convirtió en la abominación de la desolación.

 Se presenta seductoramente en la vida de cada uno con tentadoras proposiciones para hacerse ver, reconocer, adorar, servir, obedecer, para que nos dediquemos a cultivar el orgullo y a continuar practicando egolatría. Propone el adversario a cada uno que se dedique a sí mismo, presentando razonamientos de que es bueno, justo, necesario, conveniente, debido, etc.

 De esta manera es que las almas son visitadas por satanás en estos tiempos, espiritualmente asedia, persigue, busca a todas las almas, las seduce, engaña y manipula logrando que se dediquen a la ambición como Eva, que se corrompan, que renieguen de Dios, y luego, que se empeñen en seducir y engañar a otros contagiando así la rebeldía contra Dios, ese cáncer espiritual, esa peste abominable que destroza espíritus y anula a las almas.

 En la ausencia de Dios, en el vacío y la desolación que hemos construido renegando de Su Voluntad, puede presentarse la serpiente infernal, puede hacerse presente el gran ausente, satanás, puede desembarcar en el mundo su inmundo y abominablemente deforme ser para seducir y engañar a las almas.

 El gran engaño de estos tiempos es hacer creer a las almas que viven cuando en realidad están muertas y corren a su autodestrucción irremediable.

 Las almas están muertas porque no aman a Dios, no lo obedecen, entonces, se encuentran separadas de Él, hundidas en sí, perdidas en su abismo, sumergidas en su descomposición pensando solo y siempre en sí, desesperándose como satanás por obtener adoración, reconocimiento y aceptación.

 Dios Es La Vida, las almas que son rebeldes a Su Voluntad, que se oponen a Él y prescinden de Él, no tienen Vida Eterna, carecen de Verdadera Vida Espiritual, están sumergidas en sí descomponiéndose, corrompiéndose, estropeándose, corriendo a la ruina y autodestrucción.

 Mientras espiritualmente se hallan en estado de lamentable descomposición irreversible, presumen de vivir y reinar en el mundo, hacen gala de una supuesta grandeza, se dedican a hacerse ver, reconocer, tomar en cuenta, admirar, etc., exponiendo como joyas al efecto sus supuestas capacidades, aptitudes, posesiones, etc.

 Se lucen las almas en el mundo como prostitutas con joyas, no queriendo comprender que aquello que exponen para llamar la atención, atraer las miradas y alimentar el abismo de su vacío interior, de su ego, de la ausencia de Dios, son abominaciones, corrupciones y el fruto de sus injusticias.

 Ahora ya no solo visita y seduce satanás a las almas, sino que pasa a morar en ellas, puede asentarse, permanecer, prevalecer, simplemente porque las almas no quieren amar a Dios, desean ser rebeldes, lo eligieron y lo continúan eligiendo, provocando su ruina, descomposición, depravación, etc.

 Se halla presente el ausente, es decir aquel que no es, el que pudo ser y no fue, el que deliró que era mas de lo que podía y por ello se ha autodestruido convirtiéndose en nada, aquel cerdo infernal inútil, bueno para nada, el gran perdedor, el que comúnmente llamamos ‘satanás’.

 Estando el adversario presente y asentado, reinante e imperante en el vacío desolado, en el abismo de descomposiciones que han venido a ser las almas, se halla presente en el mundo, reina, impera y hace del mundo lo que quiere, dado que hace lo que se le ocurre de las almas.

 Simplemente considerar si un infeliz resentido e incoherente gobierna a las almas solo para saciar su ego, ¿Qué es lo que puede suceder?, va a llevar todo la ruina y a la destrucción inevitables.

PRECISIONES SOBRE EL ANTICRISTO



PRECISIONES SOBRE EL ANTICRISTO

 El anticristo tiene su apogeo, pasa por el mundo extendiendo su reinado, imponiéndose, prevaleciendo, en definitiva, metiéndose en todo, reclamando su autoridad sobre todo y todos e imponiendo su voluntad caprichosa.

 Ya no hay vuelta atrás, es inevitable que avance en el mundo, el tiempo para que no fuese engendrado ha pasado, el tiempo para que no fuese gestado, a pasado, el tiempo para que no fuese alumbrado, también ha vencido, de manera que solo puede avanzar, crecer, continuar extendiendo en el mundo y en las almas su reinado.

 Considerar que anticristo primero es un espíritu, un espíritu orgulloso, de amor propio, rebelde contra Dios, de fingida autosuficiencia, de complacencia en sí mismo, y por ello, un delirio, una fantasía.

 Este espíritu ha fermentado en las almas que renegaron de Dios, en las asociaciones, agrupaciones, organizaciones, etc., en todo lo que implique reunión de almas. En el mismo sentido, también ha fermentado, crecido y surgido en las naciones, y luego en el mundo entero.

 Todo esto es consecuencia de que las almas han renegado de Dios, se han rebelado contra Él, no han buscado Su Voluntad, y consecuentemente, no lo han obedecido. Lo peor es que las almas y grupos de éstas, continúan por el mismo depravado y corrupto camino, es decir, continúan prescindiendo de Dios, renegando de Él, oponiéndose a Su Voluntad, cada cual hace lo que se le ocurre o viene en ganas sin límite alguno mas que el de su propia incapacidad para depravarse y corromperse mas.

 Si las almas y conjuntos o grupos de éstas hubiesen renunciado a sí, buscado a Dios, colaborado en Su Revelación-Vuelta-Venida, en su interior hubiese surgido un espíritu de amor a Dios, de obediencia a Él, de verdadero servicio a Dios que en definitiva hubiese redundado en beneficio de ellas.

 Como las almas no quisieron amar a Dios, recibirlo, obedecerlo, seguirlo, siquiera prestarle un poco de atención, en su interior solo pudo florecer vacío y desolación, ausencia de Dios, vicios, perversiones, depravaciones, corrupciones, etc.

 Si las almas hubiesen amado a Dios, si lo hubiesen buscado y recibido Su Revelación, estaría Dios Con nosotros, porque Viviría y Reinaría en las almas, y por medio de estas haría lo mismo en el mundo.

 Como las almas no amaron a Dios, no colaboraron en Su Revelación, y al contrario, se opusieron a ella y hasta colaboraron con el adversario, lo que tenemos en estos tiempos es la ausencia de Dios.

 Esa ausencia de Dios Es La Justicia de Dios, la humanidad esta sola, librada a su suerte y a merced de lo que quiso, del adversario y de todos los enemigos espirituales.

 No habiendo amado a Dios como es debido, estando en la ausencia de Dios, en Su Justicia, no tenemos a Cristo, porque no esta Su Espíritu, no Vive en y entre nosotros, por ello es que estamos en presencia del anticristo, tanto en y entre nosotros.

 Ese espíritu de ausencia de Dios, de anticristo, asume múltiples y deferentes formas, va tomando todo lo que hubiese pertenecido a Cristo, esta donde debería haber estado El Señor, Jesús, El Hijo de Dios y de María Virgen.

 Así es que tenemos al anticristo, el espíritu contrario a cristo, de la ausencia de Dios, de la falta de un verdadero amor a Él, de orgullo, amor propio, miedo y preocupación por sí, etc., no solo en nosotros, sino también entre nosotros.

 De esta manera no Vive Dios en y entre nosotros, porque El Señor no esta y no puede Unirnos al Padre, y así es como tampoco tenemos El Espíritu de Dios, de manera que solo hay vacío y desolación, ausencia de Dios, y como en un cadáver en descomposición, en la humanidad fermenta toda peste, abominación, podredumbre, bichos, etc.

viernes, 27 de septiembre de 2013

VENCER A satanás Y HUMILLARLO



VENCER A satanás Y HUMILLARLO

 Nos engaña el adversario diciéndonos que otros padecen muchísimo o que incluso están terriblemente atormentados por él, porque lo que persigue con esto es ir provocando una sensación de culpa, directa o indirectamente quiere que nos dice que somos culpables y/o responsables para que nos culpemos.

 Quiere que nos acusemos-culpemos porque así surge miedo, preocupación por sí y logra predisponernos para que nos rebelemos contra Dios, incluso diciendo que lo amamos y servimos, que le pertenecemos y lo seguimos, siendo por ello las primeras víctimas del engaño.

 Si una persona padece, primero debemos considerar que lo hace por rebelde, por rengar de Dios y oponerse a Él, por oponer obstáculos a Su Voluntad, y luego, también debemos considerar que nadie esta tan mal como quiere aparentar, como dice estar, porque a las almas les encanta llamar la atención, hacer escándalo por demás, son sumamente histéricas y egoístas.

 Cuando somos rebeldes a Dios, cuando renegamos de Su Voluntad o nos oponemos a Ella, estamos generando en nosotros vacío, ausencia de Dios, una rebeldía que se presenta como resistencia a Dios, un rechazo a Él que nos priva de Él, de manera que el principio de todos los males esta en nosotros, lo que puedan hacer otros, es siempre consecuencia de lo que nosotros hacemos que es rebelarnos contra Dios.

 Cuando renegamos de Dios, cuando nos oponemos a Su Voluntad, es como si ocurriese un eclipse, perdemos la Luz, ésta queda tapada, obstaculizada, no podemos recibir El Espíritu-Amor de Dios, entonces, permanecemos a oscuras, donde por supuesto que aprovechan el adversario y los suyos para hacer todo lo posible por encadenarnos, sujetarnos, retenernos.

 Eso lo hacen incluso mientras logran mantener la presunción de que somos libres, entonces, seguimos siendo orgullosos que se autodestruyen, que son devorados por gusanos y pirañas, pero, permanecen indiferentes ante ese hecho.

 Así es como estamos adormecidos, recostados en brazos de la muere eterna dejándonos robar vida, quitar vitalidad, dejándonos corromper, estropear, sumiéndonos en una autodestrucción irremediable e irreparable, y encima, todavía defendemos el orgullo o seguimos dedicándonos como idiotas a las vanidades donde nos corrompemos mas y mas.

 Esos vicios, esas vanidades, son los lazos, cadenas, ataduras, sogas, ganchos, etc., que utilizan el adversario y los suyos para retenernos.

 A la vez, el adversario logra que nos preocupemos por nosotros, que caigamos en el abismo y temamos por cualquier cosa, incluso puede usar, y lo hace de hecho, viejos padecimientos para amenazarnos, para asustarnos y lograr que nos preocupemos, sugiriendo que Dios nos hará padecer lo mismo.

 Con esto pretende presionarnos para que nos opongamos a Dios, lo rechacemos, obtiene que deseemos vencerlo, imponernos, someterlo, suponiendo que así nos defendemos, prevenimos o lograremos que no ocurra aquello que tememos, eso con lo que el adversario nos persigue atormenta, amenaza.

 Para vencerlo simplemente debemos dejar de querer vencer a Dios, dejar de querer prevalecer sobre Él, no oponernos a Su Voluntad, ni a lo que suponemos que puede suceder, porque así es como logramos que el adversario no nos tenga de cómplices-esclavos en su rebeldía contra Dios que es en esencia en lo que consiste toda tentación.

 La habilidad del cerdo chanta y embustero esta en presentarnos la rebeldía contra Dios como algo bueno, necesario, útil, urgente, etc., cuando en realidad es lo que siempre fue, rebeldía, rechazo a Dios, el principio de todos los males.

 Obtiene eso si nos convence de que Dio nos perjudica o que lo hará, y para esto busca lo que nos asusta, lo que nos hizo sufrir y padecer, lo que deseamos que no vuelva a suceder, aquello que nos hace reaccionar instintivamente suponiendo que al hacerlo, evitaremos que ocurra.

 La verdad es que no debemos preocuparnos ya mas por nosotros, simplemente debemos aprender a aceptar la Voluntad de Dios y así vencer al adversario, y luego, humillarlo queriendo no solo Que Se Haga La Voluntad de Dios en nuestra Vida, sino colaborando en Que Reine y Triunfe.

Y TODAVÍA DECIMOS QUE AMAMOS A DIOS



Y TODAVÍA DECIMOS QUE AMAMOS A DIOS

 No cambiamos la esencia, no mudamos la sustancia, no permitimos al Señor Que Es El Sumo Sacerdote Eterno que nos tome, Bendiga y Consagre, simplemente porque continuamos empeñados en hacer o no hacer por cuenta propia, prescindiendo de Él y oponiéndonos a Él, rivalizando y rechazándolo aun no queriendo.

 Debemos buscar la Voluntad de Dios, colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe, porque solo así es como no nos oponemos a Él, como realmente llegamos a colaborar en Que Nos Haga El bien Verdadero, de lo contrario, estamos esforzándonos por construir apariencias, hipocresías, autoengaños, cosas que después deseamos que sean reconocidas por otros y se tomen en cuenta.

 Todavía seguimos comportándonos como señores, dueños, como tiranos de nuestra vida, impidiendo al Señor, a Nuestro Dios, que disponga libremente de ella, de manera que, solo construimos apariencias, hipocresías, engaños, fingimos que somos suyos o que lo servimos, que le prestamos atención y le pertenecemos.

 Como no dejamos a Dios que disponga libremente de nuestra vida, no somos de Dios, estamos demostrando la realidad en los hechos, aquello que pretendemos ocultar y negar con la boca.

 Dejamos a Dios que disponga realmente de nuestra vida cuando discernimos Su Voluntad, cuando no le oponemos resistencia, cuando dejamos de presentarle obstáculos a Su Querer Divino, en definitiva, cuando dejamos de preocuparnos por nosotros, de querer que Él se preocupe con y por nosotros, cuando comenzamos a confiar verdaderamente.

 Decimos que amamos a Dios y fingimos hacerlo, pretendemos cuidar las apariencias, razón por la cual caemos en el propio embuste, somos víctimas de la propia mentira, quedando por ello postrados, anegados y perdidos en un inmundo mar de orgullo que es corrupto y tiende a descomponernos.

 Decimos que amamos a Dios, pero no lo hacemos simplemente porque no buscamos Su Voluntad y no colaboramos en Que se Haga-Reine-Triunfe. Como no vamos por éste Camino, impedimos a Dios que disponga de nuestra vida, de nosotros, de la misma vida Que Él puso en nosotros.

 Si hemos aceptado a Dios y nos hemos entregado a Su Voluntad, pero, después comenzamos a dejarnos tomar por el miedo, doblegar por la preocupación y andamos buscando ser salvadores de otros esperando por ello adoración, reconocimiento, aceptación, ser tomados en cuenta, etc., volvimos atrás, a la falta de confianza, y es así como también estamos impidiendo a Dios que disponga de nuestra vida, y de Su Vida en nosotros.

 Como estamos vacíos e impuros, tenemos miedo, sentimos miedo y culpa, nos creemos en deuda para con otros, nos autodespreciamos y depreciamos lo que tenemos, de ahí es que no valoramos nada y nos dedicamos como tontos a busca aceptación y reconocimiento, dejando a Dios atrás, en el olvido, rompiendo la unión, subvirtiendo El Camino.

 Andando de esta manera, decimos que amamos a Dios, que le pertenecemos y que servimos al Señor, pero, la verdad es que no, solo estamos dedicados a nosotros, al orgullo, empeñados en tratar de no ser despreciados, ignorados, rechazados, maltratados, aborrecidos, perseguidos, etc.

 Nos perseguimos solos, estamos volviéndonos locos, y como hacemos tal cosa, puede el adversario asustarnos, perturbarnos y amenazarnos para que peleemos como tontos contra otros o contra Dios, y para que busquemos aceptación, reconocimiento, etc., cayendo así en la inútil preocupación por nosotros mismos.

 Si tenemos miedo, puede el adversario asustarnos mas, entonces, caemos en nosotros, nos hundimos, y ahí abajo, puede el adversario hacernos creer cualquier cosa, simplemente porque seguimos alejándonos de Dios, apartándonos de la Luz, dejando de buscar la Verdad.

jueves, 26 de septiembre de 2013

SE CUMPLE LO QUE DIJO EL SEÑOR



SE CUMPLE LO QUE DIJO EL SEÑOR

 Si sabemos que Dios mira los corazones, ¿Por qué nos dedicamos a cultivar apariencias, a juzgar por ellas y a preocuparnos inútilmente por éstas?, simplemente porque somos unos cobardes miedosos solo preocupados por nosotros mismos que han llegado a se inconsistentes, vacíos y a encontrarse totalmente desolados.

 La propia debilidad o vacío, nos vence, nos domina y convence de que debemos dedicarnos a intentar saciarla, conformarla, satisfacerla, entonces, terminamos encerrados, ahogados, dominados y esclavizados por ella, pues a ella nos dedicamos-entregamos-consagramos al ponernos a su disposición y al hacerle caso.

 Ese vacío que hay en nosotros es como si tuviésemos la mitad de nuestro cuerpo desinflado, como un globo arrugado o como una pasa de uva, es algo desmoronado y ruinas como un edificio que se cae a medias y a medias queda en pie luego de una explosión.

 Desde esa parte en ruina, desinflada, débil, proceden como de todo cadáver, inmundicias, contaminaciones, bichos, malos olores, corrupciones, etc., que pugnan por avanzar sobre la parte aun sana o que aun queda en pie devorándola, consumiéndola solo para saciarse y en ese acto, convirtiéndola en ellos mismos.

 Esto significa que el alma sucia, desamorada, carente de un verdadero amor a Dios, engendra vicios que son abismos y gusanos, y éstos la van comiendo, carcomiendo, socavando y destruyendo, y tanto peor llega a ser la situación cuando se dedica a satisfacerlos.

 Desde esa parte descompuesta es que nos llegan miedos, obsesiones, angustias, preocupaciones, etc., surgen como el olor a muerto, como la hediondez de la descomposición y se elevan hasta marearnos, provocar nauseas, lograr que nos doblemos de dolor y de debilidad.

 Como tontos nos dedicamos a satisfacer y conformar los vicios, no viendo que es así como aumentamos la descomposición, como provocamos la corrupción y como acabamos por autodestruirnos.

 No podemos evitar tener vicios, miedos, preocupaciones, etc., es natural, lógico, el problema es que los dejamos que nos dominen y que nos impongan que los satisfagamos creciendo ellos y autodestruyéndonos nosotros. Considerar que esto es así porque venimos con la herencia del pecado original, ya afectados por la corrupción, pero no debería ser así.

 El problema es que no hacemos algo verdaderamente bueno para liberarnos de vicios, corrupciones, ambiciones, perversiones, etc., entonces, estas cosas nos dominan, someten y acabamos con el tiempo autoconsumidos, autodestruidos, perdidos en la propia nada en avanzado estado de descomposición.

 No podemos evitar tener vicios, pero no podemos dedicarnos a satisfacerlos, al contrario, como ya los tenemos, debemos empezar a combatirlos para no tenerlos ya, para exterminarlos, fulminarlos, aniquilarlos y llegar a ser libres de éstos.

 Si continuamos teniendo vicios, corrupciones, etc., es porque queremos, simplemente porque no los combatimos, porque nos volvemos cómplices-esclavos de ellos y luego nos autojustificamos con lástima engendrando así mas debilidad, orgullo, amor propio y descomposición.

 Si bien no podemos evitar ‘venir de fábrica’ con vicios, sí podemos y debemos evitar continuar satisfaciéndolos porque se alimentan de nosotros y otros como pirañas creciendo y multiplicándose hasta provocar la ruina inevitable.

 Si no podemos evitar tener vicios desde la concepción, nada impide que los combatamos, extirpemos, que los purguemos y de ellos nos liberemos. El único obstáculo esta en que no queremos, sino que los preferimos o nos comportamos con indiferencia hacia nuestro Bien Verdadero, que es como justamente pretende satanás que obremos, dado que así es como logra continuar sometiéndonos y vivir a costa nuestra como el maldito zángano insaciable que es.

 Considerar esto seriamente, con la gravedad que tiene, mientras continuemos alimentando a los vicios, satisfaciéndolos, siendo indiferentes a nuestro Bien Verdadero, le estamos permitiendo a la muerte eterna succionarnos vida, lo mismo que a satanás y a todos los vicios, es decir, se cumple lo que dijo El Señor, “El que quiere conservar su vida para sí, la pierde”.

 La conserva para sí el que no hace un esfuerzo por consagrase o entregarse verdaderamente a Dios, aquel que elige ser caprichos y que se esfuerza por creer la mentira de que es dueño de su vida cuando en realidad el adversario y la muerte eterna le están haciendo creer eso porque así viven a costa suya, ¿Qué les cuesta mentir y engañar si las almas desean creer mentiras, si desean creer que son diosas y reinas?.

DESEÓ LO QUE NO NECESITABA Y SE PERDIÓ



DESEÓ LO QUE NO NECESITABA Y SE PERDIÓ

 Puede el adversario pretender, querer, exigir, demandar, etc., lo que se le ocurra, el problema es que le prestemos atención y nos entreguemos a satisfacerlo cuando podemos llegar a ser verdaderamente libres.

 Siempre quiere algo, es insaciable, verdaderamente insoportable, nunca esta conforme con nada y ni siquiera quiere estarlo, porque no estando, o no dándose por satisfecho, supone que tiene la excusa perfecta para continuar exigiendo, demandando, imponiendo que le presten atención y le procuren satisfacción.

 Que quiera lo que sea, es problema suyo, no tenemos que conformarlo, satisfacerlo, mirarlo, ni prestarle atención, el delirante de soberbia es él, si él tiene aires de dios y dice y quiere creer que es, es su problema, nosotros no tenemos que soportarlo, tomarlo en cuenta ni considerarlo.

 Que se hunda en su abismo, que se pierda en sus delirios, que se vuelva al infierno que es su lugar, no tenemos porqué soportarlo, y mucho menos tenemos que satisfacerlo, conformarlo y entregarle nuestra vida como pretende, recordar que es un maldito cerdo ególatra desesperado por verse saciado en su ego, que hace lo imposible por lograr ser adorado.

 Como no ha amado a Dios, se ha preocupado por él mismo, y como no quiso salir, ser salvado, acabó por perderse en su abismo, en esa nada inútil e inconsistente en la que se convirtió. Ahora, no es otra cosa mas que so, olvido de Dios, obsesiva preocupación por él mismo, entonces, esta desesperado por lograr ser saciado, por verse lleno, por obtener que lo adoren.

 Pase por donde pase, esté donde esté, va a destruir, arruinar y corromper todo, simplemente porque es el principio de toda ruina, desgracia, destrucción, corrupción, etc., entonces, donde pasa, va sembrando lo que es, lo hace solo por pasar, aun si no quisiera eso, lo haría porque es lo que es, o sea, la negación absoluta del obrar de Dios.

 No sabe ni entiende nada, esta completamente ajeno de la realidad, encerrado en él mismo, absorto en su fantasía, perdido en su delirio, pero, como esta desesperado por ser saciado, conformado, por verse satisfecho, se empecina en que lo miren, le presten atención y hagan caso.

 Ahí es que exige caprichosamente que le procuren la satisfacción que quiere, no tanto porque le importe eso, sino porque es un medio con el que espera obtener lo que realmente quiere, que es que le presten atención, lo tomen en cuenta, que estén pendientes de él y lo miren.

 Dice saber, poder, tener, etc., pero es mentira, todo es para engañar, para logar que le presten atención, lo miren y tomen en cuenta, es un maldito charlatán embustero, un caprichoso renegado de Dios que se ha autodestruido y convertido en un abominable abismo que se halla desesperado por verse saciado o libre de sí, de aquello en lo que se ha convertido.

 El problema es que no es diferente a lo que son muchas almas, o al revés, muchas almas no son diferentes al adversario, han renegado de Dios, se han olvidado de Él, eligieron pensar insaciablemente en sí, y por ello se desesperan por verse tomadas en cuenta, por ser adoradas, por librarse del abismo de la ausencia de Dios que se provocaron en su rebeldía obsesiva donde se empeñaron en alcanzar lo que no debían ni siquiera buscar.

 Lo que no debían ni siquiera buscar es la adoración, aquello que solo le corresponde a Dios simplemente porque Él Es Dios.

 Considerar que, cuando deseamos ser adorados, tememos no obtenerlo, entonces, comenzamos a preocuparnos, surge miedo, preocupación por sí y acabamos desesperados persiguiendo aquello que no conseguiremos nunca, perdiéndonos de esta manera como el adversario en tinieblas por inútiles ambiciosos y cerdos caprichosos.

 Simplemente debemos dejar de preocuparnos por nosotros mismos, dejar de empeñarnos en buscar, querer, tratar de obtener y perseguir aquello que ni siquiera nos corresponde, un buen ejemplo de un mal ejemplo es satanás, era un ángel, pudo ser grande, pero se convirtió en ambicioso, comenzó a desear lo que no necesitaba, y luego, se consideró habilitado para odiar a Dios y hacerle la guerra simplemente porque no lo satisfacía en sus caprichos y ambiciones.

UNA DESTRUCCIÓN SEGURA DE LA HUMANIDAD, EL ANTICRISTO



UNA DESTRUCCIÓN SEGURA DE LA HUMANIDAD, EL ANTICRISTO

 Viendo que no obtenemos lo que queremos por mas que lo intentemos reiteradamente, ¿Qué vamos a hacer?, ¿Vamos a ponernos a llorar y lamentarnos inútilmente por nosotros?, ¿Vamos a seguir intentándolo como caprichosos y tercos despiadados a los que no les importa ni siquiera su propio bien?.

 La verdad es que podemos hacer lo que se nos ocurra, lo que se nos venga en ganas, somos libres, pero, debemos considerar que todo tiene sus consecuencias, así es que, si persistimos en el error, vamos a acabar por autodestruirnos.

 Debemos aprender a entender a Dios, a prestarle atención y por sobretodo, a escucharlo, si no hacemos un esfuerzo en esto, acabaremos irremediablemente perdidos en tinieblas y autodestruidos, terminaremos por estrellarnos tanto contra la pared que el decir que ‘nos hemos reducido a polvo’, será poco.

 Hay que abrir los ojos y dejar de estrellar la cabeza contra la Verdad evidente, debemos dejar de renegar de Dios, dejar de intentar demostrar nuestra grandeza, porque así es como nos volvemos delirantes, fantasiosos, así es como no solo vagamos errantes sobre la faz de la tierra, sino que es así como también nos extraviamos en tinieblas para toda la eternidad.

 Chocamos contra los propios límites, es decir, somos caprichosos y hallamos los límites de la propia incapacidad para depravarnos y corrompernos mas, para volvernos mas rebeldes contra Dios, mas obtusos, tercos y testarudos, y no obstante, renegamos, odiamos, protestamos y nos quejamos tratando de vencer tale límites para continuar avanzando en el camino de la autodestrucción.

 Todo esto ocurre simplemente porque no admitimos que necesitamos a Dios, porque no admitimos que solos no podemos, porque nos resistimos a ver que estamos tratando de demostrar lo indemostrable, lo que es mentira, o sea, que somos dioses, altos, importantes, que solos podemos y que se puede prescindir de Dios.

 No dejamos de preocuparnos por nosotros, no dejamos de dedicarnos a nosotros, entonces, lo único que tenemos es el vacío y la desolación propias de no amar a Dios ni a nadie, ni siquiera a nosotros mismos, pues continuamos dejándonos dominar y someter por esa rebeldía contra Dios orgullosa que solo nos conduce a la destrucción segura.

 Es hora de librarnos de ella, de volver a la comunión con Dios, tenemos que admitir que hemos sido orgullosos, rebeldes y admitir que necesitamos a Dios porque así es imposible vivir, entonces, tenemos que renunciar a la voluntad propia y elegir a Dios verdaderamente.

 Debemos dejar de elegir a la prostituta, es decir a la voluntad propia que gusta de irse con el adversario y obligarnos a traicionar a Dios.

 Debemos dejar de elegir a agar y empezar a elegir a sara, es decir, debemos dejar de arreglarnos por cuenta propia incluso pretendiendo cumplir con Dios, cuando la verdad es que Dios Solo bien Puede cumplir sus promesas y llevar a cabo Su Voluntad.

 El único obstáculo para Que Se Haga Su Voluntad es que nosotros no queremos. Si queremos Que Se Haga la Voluntad de Dios y colaboramos en Que Reine y Triunfe, Se Hace, porque Dios no quiere imponernos Su Voluntad, quiere que Su Reino-Voluntad, sea recibida voluntariamente.

 Notar que, cuando no aceptamos a Dios en verdad, por mas que hablemos de Él y finjamos servirlo, puede el adversario por medio de sus anticristos engañarnos y acabamos de esta manera sirviéndolo a él incluso aunque creamos que servimos y pertenecemos a Dios, aunque digamos y sostengamos casi tercamente que andamos por buen camino sin admitir prueba en contrario, demostrando de esta manera que previmos y defendemos el orgullo y que deseamos ser alienados por voluntad propia, unos delirantes de soberbia que se pierden en el abismo de su ego-orgullo.

 Cuando no nos apoyamos en Dios, acabamos buscando el apoyo de en derredor, de otros, y como se trata de otros rebeldes a Dios, acabamos olvidándonos en masa de Dios, convirtiéndonos en apostatas, pero todos soberbiamente convencidos de que vamos por el buen camino o de que aun continuamos perteneciendo a Dios.

 Para apoyarnos en Dios en verdad, debemos renunciar a nosotros mismos, abrazar la Santa Cruz de la Revelación de la Voluntad Divina y andar por ese camino, si no hacemos tal cosa, no estamos verdaderamente apoyados en Dios, sino en la propia debilidad, y por ello, después buscamos bastones, el apoyo de otros.

 Ese buscar el apoyo de otros es buscar su aprobación miedosa y cobardemente, es lo que nos vuelve débiles, cobardes miedosos y es lo que nos arrastra a que continuemos en este camino de miedo y debilidad, cobardía y autodestrucción.

 Ese buscar el apoyo o aprobación de otros, es consecuencia de no buscar la aprobación de Dios, de no aprobarlo a Él, de perdernos en el abismo de esa nada desolada, viciosa y corrupta que somos y en la que nos convertiremos por toda la eternidad si no empezamos a mar a Dios en verdad.

 Al buscar el apoyo de otros y no apoyarnos en Dios, construimos en la arena de las vanidades y así es como terminamos engañados por el anticristo que nos hace creer que podemos obtener lo que deseamos, ambicionamos o queremos, cundo en realidad él mismo nos ha inclinado a desearlo porque así nos mantiene atados, ligados, sometidos y alejados de Dios, así logra que estemos inútilmente pendientes de nosotros mismos.

 También puede engañarnos el anticristo y hasta convencernos de que tenemos lo que queremos, lo que es mas grave, porque así hace creer que el paraíso es sobre la tierra y que consiste en satisfacer la propia ambición, saciar los caprichos y entregarse a los vicios, obteniendo con esto una destrucción segura de la humanidad.

 Los tontos somos nosotros que no buscamos la Verdad, no buscamos a Dios, que impedimos la Revelación y que continuamos dedicados a satisfacernos esforzándonos por olvidarnos de Dios, que quedemos a merced de todos los enemigos, es consecuencia de lo que queremos y hacemos, no podemos quejarnos de su maldad.