domingo, 31 de mayo de 2015

LAS SIETE PALABRAS DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO EN LA CREACIÓN



LAS SIETE PALABRAS DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO EN LA CREACIÓN


I.- En la Primera Revelación-Don, habló Dios Padre, lo hizo en los siete días de la Creación por Él mismo y luego por medio de revelaciones a los patriarcas y profetas, así como a otros que intervinieron en los demás escritos.


II.- En la Segunda Revelación-Don, habló El Hijo, Jesús, El Señor, y como Él mismo lo dijo, Hizo Nuevas todas las Cosas, y esto fue con las Siete Palabras en la Santa Cruz, que es donde Obró la Salvación. Después continuó interviniendo-revelándose a sus Apóstoles, discípulos y Santos que lo siguieron.


III.- En la Tercera Revelación-Don, habló El Espíritu Santo Revelándose especialmente a cuatro personas para profundizar los misterios y así hacer-dar-Donar El Espíritu Puro. Estas cuatro personas son: Venerable Sierva de Dios Sor María de Jesús de Ágreda, Santa A. C. de Emmerich, María Valtorta y Luisa Picarreta. Después continuó interviniendo-revelándose a otros Santos conocidos o no.


Ver cuadro explicativo completo al respecto:










QUIÉN SE REVELA-DA-DONA-INTERVIENE-AMA
1 ra Revelación-Don
2 da Revelación-Don
3 ra Revelación-Don
1
FIAT LUX!
Padre, perdónalos, porque
no saben lo que hacen
Él Es Dios
2
Que haya un firmamento en medio
de las aguas para que establezca
una separación entre ellas.
En Verdad te digo que hoy
estarás Conmigo en el Paraíso
Solo Él
3
Que se reúnan en un solo lugar
las aguas que están bajo el Cielo,
y que aparezca suelo firme.
Que la tierra produzca vegetales,
hierva que den semillas y árboles
frutales que den sobre la tierra
frutos de su misma especie
con su semilla adentro.
Madre, ahí tienes a tu hijo;
Hijo, ahí tienes a tu Madre
Siempre Él
4
Que haya astros en el firmamento
del cielo para distinguir el día de
la noche; que ellos señalen las
fiestas, los días y los años,
que estén como lámparas en
el firmamento del cielo
para iluminar la tierra.
Dios mío, Dios mío,
¿Por qué me has abandonado?
Porque Solo Él Es Dios
5
Que las aguas se llenen de
una multitud de seres vivientes
y que vuelen pájaros sobre la
tierra por el firmamento del cielo.
Sean fecundos y multiplíquense,
llenen las aguas de los mares
y que las aves se multipliquen
sobe la tierra.
Tengo sed
Y Siempre Será Dios
6
Que la tierra produzca toda clase
de seres vivientes: ganado, reptiles
y animales salvajes de toda especie.
Hagamos al hombre a nuestra
Imagen, según nuestra Semejanza,
y que le estén sometidos los
peces del mar y las aves del
cielo, el ganado, las fieras de
la tierra, y todos los animales
que se arrastran por el suelo.
Sean fecundos y multiplíquense,
llenen la tierra y sométanla,
dominen los peces del mar,
a las aves del cielo y a todos
los vivientes que se mueven
sobre la tierra. Yo les doy todas
las plantas que producen semilla
sobre la tierra, y todos los árboles
que dan frutos con semilla, ellos
les servirán de alimento. A todas
las fieras de la tierra a todos los
pájaros del cielo y a todos los
vivientes que se arrastran por
el suelo, les doy como
alimento el pasto verde.
Ya todo esta consumado
Porque Es Él
7
Bendijo y consagró el séptimo día.
Padre, en tus manos
encomiendo mi Espíritu
El Que Es, El Que Era,
y El Que Vuelve

viernes, 29 de mayo de 2015

SIETE MEDITACIONES PARA CRECER EN LA FE



SIETE MEDITACIONES PARA CRECER EN LA FE


Capítulo I: SOLO UNA COSA PUEDE DEVOLVERNOS A LA COMUNIÓN CON ÉL


 Tenemos que confiar en Dios justamente cuando no lo haríamos, en ese momento, lugar, situación en el que no confiaríamos de manera alguna.

 Ahí es donde la confianza es verdadera y también donde ocurre un real sacrificio de sí mismo que nos devuelve a la comunión con Dios.

 Si no hay confianza no hay comunión, es esencial que haya confianza, y verdadera, real, total, absoluta, que consista en una entrega y puesta a disposición de Él.

 Esto es lo que falta, es lo mismo que ha faltado durante tantos años, y es la causa por la que nos hallamos padeciendo las consecuencias.

 Nos encontramos en una abominable desolación infernal, sufrimos la ausencia de Dios que hemos provocado, generado, buscado, gestado, en definitiva, lo que hemos querido.

 Lo hemos querido porque no quisimos confiar, porque no hemos querido negarnos, morir a nosotros mismos, seguirlo, entregarnos, olvidarnos totalmente de nosotros para ponernos a su disposición.

 Ya no se puede remediar, es hora de padecer las consecuencias, es el momento de padecer el infierno de la ausencia de Dios que hemos elegido al hundirnos-encerrarnos siempre en nosotros mismos renegando de Su Voluntad, olvidándonos completamente de Él.

 Solo un verdadero sacrificio de real, entera, completa, absoluta confianza podría sacarnos del abismo en el que nos hemos sumergido, podría devolvernos a la comunión con Él.

 Oportunidad de esto tenemos, podemos sacrificarnos a nosotros mismos, morir, entregarnos confiadamente justo donde no lo haríamos de ninguna manera. Así estaríamos reparando tanto olvido, rebeldía, negación de Dios y estaríamos volviendo a la comunión con Él.

 Si no hacemos esto, vamos a continuar naufragando en tinieblas, enterrándonos en la abominable desolación, vamos a seguir entregándonos a los enemigos para que nos saqueen en vida y arrastren a la perdición eterna sin remedio.


Capítulo II: ESTA ES LA FE QUE VALE


 Nos golpea, azota, castiga y hace padecer el adversario como si ya estuviésemos condenados.

 Mientras lo hace nos sugiere que Dios no se ocupa ni se interesa, que se ha olvidado o que se dedica a otra cosa.

 Se burla, dice, sugiere e inspira muchas cosas que sabemos que son mentira, pero que en el momento de dolor y de prolongado padecimiento pueden llegar a ser consideradas.

 Quiere frustrarnos, hacernos creer desgraciados, quiere convencernos de que teniendo fe padecemos como condenados y que es inevitable, que no hay otra cosa y que así será siempre.

 Aunque es mentira, en medio del dolor y del prolongado padecimiento, se agotan las fuerzas y se pierde la fe de perseverar en el camino, de seguir siendo fiel a Dios.

 En poco tiempo puede demolernos el adversario por los horrendos tormentos a los que le es permitido someter  alas almas en estos tiempos de tinieblas, de abominable desolación, de horrenda ausencia de Dios.

 Pese a todo tenemos que seguir, debemos perseverar, continuar adelante, hay que seguir creyendo en Dios, hay que seguir confiando en Él.

 Debemos confiar en Él cuando no lo haríamos, eso es verdadera fe, cuando el enemigo nos azota, castiga y hace padecer como condenados prolongándolos tormentos en el tiempo.

 También cuando el mundo se suma al castigo y cuando hasta el interior se rebela, cuestiona y quiere irse con el adversario sumándose a criticas, burlas y quejas, reclamos contra Dios.

 Ahí mas que nunca y como nunca hay que confiar, ahí se debe perseverar en la Fe, esa es la Fe verdadera, la que vale, la que sirve no solo para la salvación propia, sino también para la salvación de muchos.


Capítulo III: FE ES


 La Fe que vale, sirve y produce abundante fruto es aquella que tenemos cuando el mundo se viene abajo, cuando los enemigos espirituales se reúnen y nos azotan, castigan y hacen padecer por todos lados, y encima, de manera prolongada en el tiempo.

 Cualquiera cree en la comodidad, cuando incluso parece que hasta Dios se pone del lado de lo que queremos, necesitamos o nos urge. Eso no es fe, eso es comodidad.

 La Fe es cuando duele, cuando cuesta, cuando todos los enemigos nos azotan, castigan, hacen padecer, y encima, prolongan los tormentos en el tiempo queriéndonos imponer la mentira, buscando hacernos apostatar.

 Si no lo logran de un golpe, realizan dos y así sin cesar, a la vez que nos vamos debilitando y ahí es donde aun debemos confiar, cuado el temporal arrecia y donde sería natural desconfiar.

 Esta fe perseverante en medio del dolor y extendida en el tiempo es la que sirve para la justificación de las almas, para su santificación, purificación, exaltación, para recomendarlas ante Dios.

 Ahí es donde se limpian, purifican, transforman, transubstancian y espiritualizan, a la vez que adquieren méritos delante de Dios por la perseverancia, y tanto mas en estos tiempos donde este tiempo de fe ya no se practica.

 Fe es olvidarse de sí mismo completamente entregándose a Dios, poniéndose enteramente a su disposición sea el camino que sea por el que quiera llevarnos.

 Fe es aceptar la Verdad Revelada por Él, es buscarlo, escucharlo, seguirlo, obedecerlo, perseverar en El Camino de la Revelación de Su Divina Voluntad. No es fe repetir cosas aprendidas de memoria o realizar prácticas externas viejas o nuevas.

 La fe es puntual, específica, es en eso en lo que Él nos pide confianza, no en otra cosa, donde nos pide que nos neguemos, muramos a nosotros mismos y dejemos todo por su cuenta no ocupándonos de nosotros sino enteramente de Él.


Capítulo IV: SE NOTA EL ABANDONO DE LA FE


 Con golpes, castigos, azotes, maltratos, etc., quiere el enemigo imponernos que bajemos la mirada, que dejemos de prestar atención a Dios para pensar en nosotros mismos.

 Nos hace padecer como en el infierno acá en la tierra para que lleguemos a lamentarnos, preocuparnos y terminemos ocupándonos de nosotros.

 A golpes quiere que abandonemos la fe, quiere imponernos el odio a Dios, el rechazo de la confianza en Él, y si no puede, lo que busca es el engaño, que caigamos en el error.

 Esto consiste en que creamos tener fe cuando la realidad es que la hemos vaciado por completo por irnos desviando y hundiendo en nosotros mismos.

 Los golpes, castigos y desgracias logran que bajemos la mirada, pero mental o racionalmente sostenemos, decimos y queremos demostrar que tenemos fe. La realidad sin embargo nos desmiente, no hacemos otra cosa mas que pensar en nosotros mismos, lamentarnos o buscar soluciones imposibles.

 Azotados, castigados, padeciendo el infierno de garras del adversario que nos lo prodiga generosamente en el mundo, empezamos a hundirnos, es como si socavara, nos privara de cimientos.

 Pensamos en nosotros mismos, nos lamentamos, comenzamos a considerarnos desgraciados, nos volvemos resentidos, odiosos, despechados, y al final, por mas que digamos tener fe, la realidad es que la hemos olvidado, abandonado y traicionado.

 Se nota en que queremos solucionar esas preocupaciones angustiantes, desesperantes. Se nota en la histeria en la que nos encontramos anegados.

 Notar también como solo estamos avocados a tratar de solucionar lo que nos preocupa, no hay otro pensamiento, interés o preocupación, y encima, tal preocupación es angustiante, desesperante e histérica.

 Por mas que hagamos eso no tiene solución porque no depende nosotros, y es mas, cuanto hacemos solo provoca mas problemas, desgracias, decepciones, desencantos.


Capítulo V: SI NO VENCEMOS EL MIEDO, NO HAY FE VERDADERA


 La verdad es que nos domina el miedo, nos somete la propia debilidad, estamos sucumbiendo en la nada miserable en la que nos hemos convertido al renegar de Dios y prescindir de Él tanto tiempo.

 El miedo nos esta doblegando, hace estragos, y como nos controla, queremos controlar a Dios, prevalecer sobre Él, imponernos, dominarlo, buscamos la manera de disponer de Él.

 Queremos creer que confiamos en Él, pero es una falsa confianza, confiamos en que lo vamos a dominar, vencer, que vamos a prevalecer y que lograremos disponer de Él como de cosa propia, casi como si fuésemos señor-dóminus.

 La realidad es cruda y es exactamente al revés, Él Es El Señor, a Él tenemos que obedecer.

 Nos conviene entenderlo, comprenderlo, creerlo y obrar en consecuencia, es decir, volver a Él, rendirnos, postrarnos a sus pies, entregarnos.

 Él no se va a entregar o rendir a nosotros, no se va a poner a nuestra disposición, es una locura pretender que nos haga caso, somos nosotros quienes debemos obedecerlo.

 Hay que discernir Su Voluntad, prestarle atención, buscarlo, y seguirlo-obedecerlo verdaderamente.

 Ahí es donde saldremos de nosotros mismos y donde venceremos el miedo que es la muerte, esa inútil preocupación por sí mismo que nos lleva a ser egoístas, caprichosos, obtusos, miserables, desamorados, etc.

 Encerrados en nosotros mismos podemos decir que tenemos fe, pero la realidad es que no la tenemos, solo sabemos sobre la fe, pero evidentemente no la estamos practicando.

 Por fe debemos vencer el miedo, o sea la preocupación inútil por sí mismo, y debemos hacerlo donde El Señor quiera, de nada sirve decir que tenemos fe en un aspecto cuando Él nos esta pidiendo verdadera confianza en otro aspecto.

 Mientras no hayamos vencido el miedo, la preocupación por sí, que es la misma muerte, no habremos tenido Fe Verdadera, solo seremos un charlatán mas que habla sobre la fe sin haberla tenido nunca.


Capítulo VI: SOLO HABLAN DE FE, NO TIENEN FE


 Hay personas que dicen que tienen fe porque han aprendido una doctrina y la repiten de memoria sintiéndose orgullosas de eso.

 Otras dicen que tienen fe porque realizan algún acto caritativo y hablan siempre de la misericordia de Dios.

 La fe no esta ahí, esas personas no han levantado nunca la cabeza del abismo de su nada, siguen enterradas en su inmunda egolatría narcisista infernal y no hacen mas que pensar en sí mismas siempre.

 La Fe consiste en negarse a sí mismo, olvidarse de sí, darse por muerto y dedicarse a buscar a Dios. Buscar a Dios implica discernir Su Voluntad, y esto se hace para obedecerlo-seguirlo, es decir, para colabora en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad en nuestra vida y en el mundo.

 Tal cosa requiere atención constante a Él, estar pendiente de Él y no de nosotros, pero es algo que no se hace, las personas aprenden sobre fe y realizan algunas prácticas piadosas y/o caritativas y luego sostienen que tienen fe.

 Lo que hacen es todo externo y racional, jamás se han negado a sí, no han levantado la cabeza, no han salido del abismo de egolatría narcisista infernal.

 Han vaciado la Fe, la limitan a algo humano, terreno, a fines propios del mundo, y es así como demuestran que viven en sí mismos, por y para sí, porque buscan la aprobación del mundo, su aceptación y reconocimiento.

 Se encierran en sus pensamientos y terminan volviéndose fanáticos. Esto sucede porque sienten el vacío, la abominable desolación, la ausencia de Dios, y queriendo llenarse demandan, exigen, imponen a Dios que los adore, y lo mismo buscan del mundo.

 Para lograrlo cultivan la propia imagen y se vuelven fanáticos de sí, de manera que terminan viviendo para esa imagen por la que esperan ser salvados, es decir, por la que esperan ser vistos, reconocidos, aceptados, tomados en cuenta y no despreciados.

 Solo hablan de fe, no tienen fe.


Capítulo VII: ACUSAMOS A DIOS POR LO QUE NOS PROVOCAMOS


 Como no conseguimos que Dios se ocupe, haga cargo o resuelva lo que nos preocupa con urgencia, terminamos frustrándonos, decepcionándonos y abandonamos la Fe.

 Lo castigamos, obramos despechada y miserablemente, demostramos que no confiamos y que no queremos hacerlo porque Él no se ocupa de lo que nos interesa o preocupa grandemente.

 Obramos como adolescentes, queremos demostrar ira, bronca, furia, enojo, maldad, rabia, escupimos veneno, porque nos frustramos al tratar de controlarlo, ponerlo a nuestra disposición y no lograrlo.

 Lo que debemos hacer es morir a nosotros mismos, aprender a confiar en Él, hacer lo que quiere, espera y nos pide, porque eso es lo que urge, y lo dice Dios mismo que nos pide eso y no otra cosa.

 Queremos excusarnos para no confiar, para evadirnos y no hacer lo que debemos, estamos buscando cualquier excusa para no obedecer, y si no nos hace caso, sirve o no se muestra interesado por lo que nos preocupa, creemos encontrarla y así continuamos siendo rebeldes.

 Ahí estamos cayendo en la trampa del adversario, éste finge que se interesa y preocupa por nosotros, pero nos esta engañando, nos sugiere que, como Dios no nos obedece o no se ocupa, no tenemos que hacerlo, y que debemos ocuparnos urgentemente de lo que nos preocupa.

 Si nos dedicamos a lo que nos urge, atemoriza, preocupa, terminamos olvidándonos de Dios, nos alzamos orgullosos y el miedo nos domina, terminamos desesperados e histéricos peleando contra Dios y contra todos para lograr nada para seguir hundiéndonos en el abismo.

 Tenemos que crecer de una vez por todas, debemos confiar, hay que salir de sí mismo, comenzar a buscar a Dios, discernir Su Voluntad y seguirlo-obedecerlo colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 Primero es Dios, es el orden mas lógico y natural, debemos aprenderlo, vencer la rebeldía interior que solo expresa miedo, preocupación y termina hundiéndonos mas en nosotros mismos, debemos levantarnos, volver a Dios, seguir al Señor.

 Mientras no lo hagamos vamos a seguir postrados en tinieblas, naufragando en la propia miseria y acusando a Dios orgullosamente por lo que nos hemos provocado.

martes, 26 de mayo de 2015

SE AUTO-CONSUME DESESPERADA, HISTÉRICA Y ANSIOSA



SE AUTO-CONSUME DESESPERADA, HISTÉRICA Y ANSIOSA


 ‘¿Por qué no me querés a mí?’, se lamenta el alma orgullosa que no consigue ser adorada y que no puede verse satisfecha en todas sus ambiciones, no advirtiendo que por su boca infernalmente corrupta se manifiesta el adversario reclamando con las mismas palabras a Dios.

 Las rebeldías contra Dios son depresiones en el alma, abismos en los que se mete el adversario, agujeros por los que se cuela satanás o alguno de sus demonios para maltratarla y para oponerse a Dios.

 Si tenemos la mano sucia por realizar malas acciones, el adversario tiene poder sobre ésta y puede disponerla en su favor, y es así como vamos de una mala acción leve a una no tan leve, luego a una grave y al final, a algo gravísimo.

 No podemos acusar a la serpiente como Eva o a ésta como Adán, las excusas no sirven, el que obra mal es responsable por lo que hace. Es simple, si tocamos podredumbre el alma se infecta, no importa si fuimos tentados, estamos envenenados y heridos de muerte.

 Después sí se considera quién tentó y tendrá su pena por tentar, seducir, imponer, engañar, demandar, pero cada uno es responsable por sus acciones, y por mas que hoy en día en el mundo se día que no, esto no cambia.

 No cambia porque es lo mas razonable, incluso para quienes dicen en su irracionalidad orgullosa no creer en Dios.

 Las almas quieren creer que son inocentes, que salen impunes de sus maldades o que sus caprichos no tienen castigos. Puede ser que en el mundo que impera la mentira tengan razón y consigan lo que desean, pero eso no impide que se operen los efectos espirituales de sus malas acciones.

 El principal efecto es dejar al alma sin Dios, es perder la comunión con Él, esto la priva de Vida Eterna, de Espíritu, de Vida Sobrenatural, incluso aunque hipócritamente continúe sosteniendo ser piadosa.

 Luego hay otros efectos como que el alma que da expuesta a demonios y a todos los enemigos espirituales que se apuran a destrozarla, amén de que se auto-consume, se devora desesperada, histérica y ansiosamente a sí misma porque no se alimenta de Dios.


lunes, 25 de mayo de 2015

TAL ES EL PODER QUE LLEGA A TENER EN ESTOS TIEMPOS



TAL ES EL PODER QUE LLEGA A TENER EN ESTOS TIEMPOS


 Por mas que se quejen y lamenten las almas en estos tiempos haciendo escándalos, berrinches, acusando, reclamando y demandando, Dios no se equivoca, ellas quieren creer que sí porque son caprichosas.

 No quieren aceptar la Verdad, no se rinden, reniegan, no dejan de ser caprichosas, desean convencerse de que Dios se equivoca, pero también quieren convencerlo a Él en sus delirios de soberbia.

 Jamás en su abismal orgullo admiten un error, no quieren considerar siquiera haberse equivocado, se obsesionan con prevalecer, reinar, imponerse, dominar. Pasan por el mundo convirtiéndose en desgraciadas, volviéndose demonios, transformándose a imagen y semejanza de satanás.

 Odian a Dios, lo rechazan, no aceptan la Verdad, terminan pudriéndose y odiándolo, acaban por renegar de Él.

 Se dejan embaucar por demonios, no quieren acercarse a Dios para ser liberadas, creen las mentiras, así como las medias verdades que dicen los demonios encendiéndose enfuriar, llenándose de odio, dedicándose a aborrecer.

 Siempre el adversario escupe veneno, dice mentiras, pero anexas a sentimientos que infunde, provocando dolor, humillación, miedo, furia, etc., porque si el alma se enciende en esos sentimientos, si sus mentiras ‘prenden’, puede manipularlas y dirigirlas.

 El astuto cerdo infernal les hace creer que obran por ellas mismas, por su bien, en defensa de su orgullo, pero son venenosas cerdas resentidas que se autodestruyen.

 Las manipula para conducirlas a la destrucción o sea, para que se estrellen contra la pared aun viendo que esta ahí. Tal es el poder que llega a tener en estos tiempos el adversario y es así porque las almas se lo han concedido.

 También tiende trampas suponiendo o deduciendo que obraremos de tal o cual manera, recordar que nos espía constantemente. Ahí es donde debemos vencerlo, porque en vez de obrar por costumbre, tenemos que renunciar a nosotros mismos y prestar atención a Dios para Que Él nos Guíe evitando que caigamos en las trampas infernales.


domingo, 24 de mayo de 2015

CUATRO REFLEXIONES PARA ABRIR LOS OJOS EN RELIGIÓN



CUATRO REFLEXIONES PARA ABRIR LOS OJOS EN RELIGIÓN


1.- SOBRE LA VERDADERA HUMILDAD
2.- SEÑALES PARA DESCUBRIR AL FALSO PROFETA
3.- MISERICORDIA Y GARANTISMO, LIBERACIÓN QUE ES CONDENACIÓN
4.- PARA FORMAR PARTE DEL CUERPO MÍSTICO


1.- SOBRE LA VERDADERA HUMILDAD

 Advertir la trampa de las religiones que han llegado a ser sumamente iguales a sectas:

 Les lavan el cerebro a sus fieles haciéndoles creer que humildad es adorar al líder y aceptar todo cuanto a éste se le antoje decir, ser, hacer, etc.

 A la vez les infunden miedo, les dicen que el diablo esta afuera y todo el que contradiga la ‘sabiduría’ y el ‘conocimiento’ del líder es un enemigo, un peligro, un demonio, etc.

 Anulan la capacidad de pensar, forman fanáticos y ciegos que se prestan como peones para sacrificarse en honor a su líder-ídolo.

 Dicen que son humildes porque tienen fe, pero la fe que predican consiste en creer fanáticamente todo cuanto ese líder-ídolo se le antoje ser o hacer.

 Almas débiles, crédulas, fanáticas, dicen que son humildes porque adoran a su ídolo-líder y creen todo cuanto éstos dicen, hacen, piden, exigen, demandan, etc., y al final, se sienten orgullosas de ser ‘fieles cumplidoras’, o mas bien, ‘fieles clientes’ de esa religión convertida en secta.

 La verdadera humildad consiste en no mentirse, en no engañarse, en buscar la Verdad y aceptarla, o sea, vivir en consecuencia, dejarse corregir por esa Revelación de Dios.

 Hoy en día amuchas personas se dicen humildes porque dicen hacer o no hacer tal o cual cosa, pero es un engaño, jamás levantaron la cabeza de su ombligo, son ególatras narcisistas infernales que quieren convencerse de alo que no es. Después hacen gala de su supuesta humildad y quieren ser reconocidas como humildes demostrando lo ególatras orgullosas delirantes que son.

 Humildad es reconocerse necesitado de Dios y buscarlo. Una vez que lo buscamos hay que aceptarlo, escucharlo, prestarle atención, obedecerlo, dejarse corregir, porque de nada sirve hablar de Dios todo el tiempo cuando lo hemos dejado afuera y no reina verdaderamente en la propia vida-casa-corazón.

 Es necesario discernir la Voluntad de Dios y obedecerlo, solo así seremos verdaderamente humildes. Si no hacemos esto en lo puntual específico, en lo que Él quiere, solo somos unos chantas, charlatanes infernales que halan sobre lo que no conocen, no aman ni les interesa, ególatras hipócritas similares a demonios.

 Humildad no es fingir interés por otros, hablar de humildad, bondad, misericordia y caridad hasta el hartazgo, justificar cualquier aberración infernal en aras de la igualdad, inclusión, libertad, fraternidad, etc.

 Eso es una repugnante hipocresía infernal, ahí esta la serpiente maldita haciéndose pasar por humilde, infiltrándose en las almas y en el mundo para destruir y deformar todo.

2.- SEÑALES PARA DESCUBRIR AL FALSO PROFETA

 Es sutil, astuto y perverso como la serpiente el falso profeta, por ello no toca nada directamente, en apariencias mantiene y sostiene todo lo que es debido, pero le encuentra la vuelta para ‘enroscar la víbora’.

 Con interpretaciones sutiles, modernistas, capciosas, deforma todo, cambia toda verdadera doctrina.

 También con hechos, actos, prácticas, modifica todo.

 Con explicaciones, razonamientos, extensas aclaraciones e interpretaciones, le cambia el sentido a todo sin tocar nada en los papeles, sin realizar una modificación directa y real.

 Otra cosa que hace es sostener que esta realizando una cosa, pero en la práctica realizar otra con una asquerosa e infernal hipocresía, como el que palmea el hombro en señal de amistad y clava el puñal a traición y por la espalda.

 Recurre también a la exageración de lo banal, superficial e inútil. Destaca lo secundario, pone énfasis histérico en algo que no ocupa mas que un ínfimo lugar en la piedad.

 Otro medio, arma, estrategia, táctica, recurso para lograr sus fines es seducir, encantar, hacer lo mismo que la serpiente, excitar a sus adoradores para que lo canonicen, eleven a los altares y lleguen a creer que cuanto hace, dice, quiere, etc., esta bien o es algo bueno.

 De esta manera no solo consigue lo que quiere sino que también logra tener un ejército de fanáticos aduladores que lo defienden, siguen, que propagan sus inmundicias, abominaciones, corrupciones, etc.

 Aprovecha la corrupción espiritual, moral, intelectual, esa egolatría narcisista infernal generalizada de las almas para decir y hacer lo que éstas quieren convirtiéndose en el ídolo de las masas corruptas, ególatras, desamoradas, viciosas, rebeldes.

 Jamás va a hablar de discernir la Voluntad de Dios, nunca va a insistir en obedecer al Señor, al contrario, va a decir que cada uno debe hacer lo que siente, se le ocurre, antoja, viene en ganas.

 Defiende al rebelde, al orgulloso cerdo ególatra que no quiere hacer otra cosa mas que satisfacer sus vicios, inmundicias y corrupciones, es lo mismo que los políticos hacen con el garantismo defendiendo a los delincuentes porque ellos mismos son delincuentes y entre bueyes no hay cornadas.

3.- MISERICORDIA Y GARANTISMO, LIBERACIÓN QUE ES CONDENACIÓN

 La misericordia de Dios no consiste en justificar y defender cualquier vicio, corrupción, aberración, rebeldía, capricho, etc.

 La misericordia de Dios no es un cheque en blanco para hacer cualquier cosa y luego ampararse, defenderse de las consecuencias y justificarse.

 Lo que en el mundo y en las religiones se vende como misericordia en estos tiempos es veneno para las almas, una mentira, la misma blasfemia contra el Espíritu Santo.

 Consiste en hacer algo malo y decir que fue obra del Espíritu Santo porque al decir que esta justificado y que nada malo sucede, se pretende hacer cómplice al mismo Espíritu de Dios.

 La verdadera Misericordia de Dios es aquella en la que Él corrige a las almas, les revela la Verdad para corregirlas, reencaminarlas, rescatarlas, purificarlas, liberarlas, redimirlas, salvarlas.

 Cuando el falso profeta dice que esta todo bien, que nada es malo ni hay malas consecuencias, lo que en realidad esta diciendo es que no hace falta ya prestarle a Dios ni la más mínima atención, esta librando un cheque en blanco que cualquiera puede tomar y llenar como se le antoje para liberarse de responsabilidad.

 Lo que no dice el falso profeta, pues tal vez ni él lo sepa, que si libera a quien no es liberado por Dios, él mismo se hace responsable por esa liberación, es decir, paga como co-autor de la deuda contraída por esa persona.

 El ejemplo mas grave es la próxima liberación de culpa y cargo de todos los abortos con la excusa del gran año de la misericordia. Acá el falso profeta se va a cargar con la responsabilidad y consecuencias de todos los abortos pasados, presentes y futuros.

 Esto es porque libera lo que Dios no ha liberado, es un acto de flagrante rebeldía, y a la vez, esta sembrando para el futuro la mentira de que todo vale, todo lo malo ha pasado a estar bien y que nada produce alguna mala consecuencia porque su dios es suma misericordia.

 El paso siguiente va a ser anular el castigo eterno, el infierno mismo, pero siempre por vía de la misericordia, siempre en aras del ‘garantismo’ aplicado a la religión, porque la misericordia como se la practica en estos días es en la religión lo mismo que el garantismo del derecho penal de estos tiempos.

4.- PARA FORMAR PARTE DEL CUERPO MÍSTICO

 El Cuerpo Místico esta formado por todas las criaturas espirituales incorporadas a Dios, unidas a Él.

 Las almas se había separado de Dios, habían renegado de Él, desobedecieron, con esto eligieron el espíritu del adversario, la rebeldía rechazando el de Dios que recibían por obediencia.

 Ahí dejaron de ser espirituales y pasaron a ser Infra-espirituales, similares a demonios.

 Ahí abandonaron la unidad con la cabeza del Cuerpo Místico, El Señor, quién daba Su Espíritu a las criaturas para que fuesen espirituales y pudiesen permanecer unidas a Él.

 Para remediar esto es que El Señor hizo su Primera Venida, para rescatar, redimir a las almas, sacarlas del abismo, limpiarlas, purificarlas, devolverlas a la comunión con Él devolviéndole Su Espíritu Santo.

 Cada persona debe purgar la rebeldía contra Dios, dejarse purificar por Él, recibir su Espíritu, volver a la verdadera Obediencia para volver a la comunión con Él y así formar parte de su Reino.

 La función de las religiones consiste en hacer esto y en enseñar a hacerlo, así como, ayudar a que las almas lo hagan, pero las religiones se han apartado de Dios y se dedican a cualquier cosa menos a obedecer a Dios.

 En abierta y flagrante rebeldía se dedican a negocios terrenos, mundanos, a tráfico de armas, personas, drogas, influencias, órganos, etc., o sea, a las obras de las tinieblas, y a la vez, se dedican a propagar mentiras confirmando el error, endureciendo aun mas a las almas en el olvido y la negación de Dios.

 Para no perder fieles clientes o clientes fieles, insisten con que la salvación esta en ellas, dicen que humildad es creerles y depender de ellas, que se salan quienes aportan, etc.

 También sostienen que ellas son el cuerpo místico, cuando no están en unión con la cabeza del Cuerpo Que Es El Señor, sino que se hallan en flagrante y grosera rebeldía.
 Las almas que deseen verdaderamente estar unidas al Señor y formar parte de su Cuerpo Místico, lo que deben hacer es lógico y fácilmente deducible, tienen que salir de esas religiones rebeldes y dedicarse a buscar la Voluntad de Dios para poder obedecerlo verdaderamente y así entrar en real comunión con Él.

 Al entrar en comunión con Él por una real obediencia, reciben su Bendición, reciben El Espíritu Santo y así es como forman parte del Cuerpo Místico.